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WASHINGTON, DC - 15 de noviembre: La ex embajadora de Estados Unidos en Ucrania, Marie Yovanovitch, prestó juramento antes de prestar testimonio ante el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes en el edificio de oficinas de Longworth House en Capitol Hill el 15 de noviembre de 2019 en Washington, DC. (Foto de Al Drago-Pool/Getty Images)
WASHINGTON, DC - 15 de noviembre: La ex embajadora de Estados Unidos en Ucrania, Marie Yovanovitch, prestó juramento antes de prestar testimonio ante el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes en el edificio de oficinas de Longworth House…

Cómo Trump ayudó con el testimonio de Marie Yovanovitch

La deposición de la ex embajadora estadounidense en Ucrania era lo suficientemente comprometedora para el presidente, cuando él decidió empeorar las cosas.

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La segunda sesión de testimonios en el impeachment público contra Donald Trump tuvo una protagonista, pero muchos involucrados.

La ex embajadora estadounidense en Ucrania, Marie “Masha” Yovanovitch – diplomática con más de treinta años de experiencia en el servicio de asuntos exteriores del país – declaró y respondió ante los legisladores del Comité de Inteligencia de la Cámara sobre su abrupto despido del puesto a principios de este año.

Desde que Yovanovitch llegó a la embajada en Ucrania en mayo del 2016, se hizo un nombre dentro de la comunidad diplomática internacional como una acérrima luchadora contra la corrupción que envolvía al país, marcando la pauta de las posturas estadounidenses en la región ex soviética.

No es sorprendente entonces que, en un país minado por la corrupción elitista y aliada a Moscú, Yovanovitch se hiciera prontamente de un puñado de enemigos.

Tras la Revolución de la Dignidad en Ucrania durante gran parte del 2014, el país dejó en claro su voluntad de romper con el “legado de corrupción” heredado de Rusia, y de formar parte de Europa. El rol de la embajadora estadounidense en el país fue, precisamente, el de demostrar el apoyo de Estados Unidos en ese proceso.

“Los líderes corruptos son intrínsecamente menos confiables, mientras que un liderazgo ucraniano honesto y responsable hace que una asociación entre Estados Unidos y Ucrania sea más confiable y valiosa para Estados Unidos”, dijo Yovanovitch durante su testimonio de apertura.

Sin embargo, y como pareciera apuntar la evidencia, en la era Trump, la corrupción es un asunto de debate.

Durante la controversial llamada telefónica entre el presidente Donald Trump y el presidente de Ucrania Volodymyr Zelensky, Trump hizo referencia a Yovanovitch como “la ex embajadora de Estados Unidos, la mujer” y explicó a Zelensky que ella era “bad news”, al igual que “la gente con la que ella se estaba relacionando en Ucrania”.

El presidente agregó: "a ella le pasarán algunas cosas".

Trump estaba haciendo eco de una campaña de desprestigio al que fue sometida Yovanovitch durante los últimos meses en el cargo y que fue orquestada por el abogado personal del presidente, Rudy Giuliani, medios conservadores y el entonces fiscal ucraniano Yuri Lutsenko.

El discurso era que la embajadora “no era leal” a Trump, y que estaría hablando mal del presidente a sus espaldas, algo fervientemente refutado por colegas y personas cercanas a su trayectoria profesional.

Sin embargo, la estratagema de Giuliani llegó a los extremos de insinuar que Yovanovich estaría obstruyendo de una u otra manera investigaciones en Ucrania contra el candidato demócrata y ex vicepresidente Joe Biden – razón por la cual se está llevando a cabo el impeachment.

Según reportó el New York Times, un ex fiscal ucraniano afirmó en una entrevista que “la Sra. Yovanovitch había bloqueado el acceso de su equipo a los Estados Unidos para entregar información perjudicial sobre el Sr. Biden y su hijo Hunter al FBI”.

Ninguna de esas acusaciones ha sido comprobada.

Lo que sí es evidente es que la única “deslealtad” de Yovanovitch fue su intransigencia ante la corrupción.

Ello le costó no sólo el desprestigio y perder su puesto, sino ser el foco de amenazas por parte del presidente mismo, quien durante la deposición de la embajadora ante el Comité escribió en Twitter:

“A donde fuera Marie Yovanovitch hubo problemas. Empezó en Somalia, ¿Cómo terminó eso? Luego, adelantándonos rápidamente a Ucrania, donde el nuevo presidente ucraniano habló desfavorablemente de ella en mi segunda llamada telefónica con él. Es un derecho absoluto del Presidente de los Estados Unidos nombrar embajadores”.

Si bien es cierto lo que el presidente decía sobre su derecho de nombrar embajadores, nada justificaba el complot contra Yovanovitch, quien confirmó al presidente del Comité, Adma Schiff, que “es muy intimidante”.

“No puedo hablar sobre lo que el presidente está intentando hacer, pero creo el efecto es muy intimidante”, agregó.

Simultáneamente, el asesor informal y amigo íntimo del presidente, Roger Stone, era hallado culpable por un tribunal bajo siete acusaciones, una de las cuales era precisamente intimidación de testigos.

Y el tweet del presidente podría fácilmente ser un artículo de impeachment en su contra.

Como aseguró Schiff a Yovanovitch: “algunos de nosotros aquí nos tomamos la intimidación de testigos muy, muy en serio”.

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