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Fabrine De Oliveira in her home country of Brazil. 
Fabrine De Oliveira en su hogar en Brasil

Los desafíos de ser un estudiante inmigrante

 Los estudiantes inmigrantes, tienen que superar una multitud de obstáculos para obtener un diploma.

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Migrar con tu familia a los Estados Unidos es un gran sacrificio en sí mismo. Desde 2017, más de 11.3 millones de inmigrantes han hecho ese difícil viaje.

Sin embargo, los desafíos no se detienen una vez que los inmigrantes ponen un pie en el país. Cada año, entre el 5 y el 10% de los estudiantes indocumentados de secundaria deciden no incursionar en carreras universitarias. Fabrine De Oliveira, una estudiante e inmigrante de primera generación, enfrentó esa realidad junto a su familia.

De montar a caballo a estudiar en los Estados Unidos

De Oliveira se crió en Capitão Andrade, Mina Gerais, un estado ubicado en el suroeste de Brasil. De Oliveira recuerda los caballos como método tradicional de transporte en su ciudad. Pero también recuerda que los empleos en su país eran muy escasos, y el desempleo en su ciudad natal sigue siendo alto hasta el día de hoy.

La madre de De Oliviera terminó la escuela y fue maestra de escuela primaria antes de emigrar a los EE.UU. Su padre tenía cinco hermanos y tuvo que abandonar la escuela a una edad temprana para atender el negocio de su padre y mantener a su familia. De Oliviera y su familia emigraron a los Estados Unidos cuando ella solo tenía seis años.

Al llegar a los EE.UU. en febrero de 2004, a los seis años, De Olivera no pudo inscribirse en la escuela de inmediato. En cambio, tuvo que esperar hasta el mes de septiembre para poder comenzar su educación, perdiendo un año en su formación.

Una vez empezados los estudios, los desafíos no hicieron sino empeorar.

"Me acosaron por no saber el idioma", dijo De Olivera.

 Para aprenderlo, se inscribió en el programa ESOL durante seis meses y adquirió fluidez.

Los retos para los estudiantes universitarios protegidos por DACA

Sin embargo, De Oliveria, quien contó con la protección del Programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, debió superar un escollo más al postularse a las universidades. Con la ayuda de su escuela secundaria, pudo encontrar una universidad adecuada a sus necesidades, que reflejara sus valores y que apoyara a estudiantes con su estatus migratorio.

De Olivera reconoció que los beneficiarios de DACA a menudo tienen menos recursos disponibles que los estudiantes que son ciudadanos de los EE.UU. No obstante, la joven ha logrado llegar a su último año de universidad y honrar a su familia por sus sacrificios a través de los años. Se espera que De Oliveira se gradúe en diciembre de 2019, un semestre antes que el resto de su clase.

"Soy un producto de sus sacrificios, y eso es algo de lo que siempre estaré orgullosa", dijo De Oliveira.

Hay muchos estudiantes como ella que tienen historias similares o están pasando por este desafío junto con sus familias. Las personas en los países en desarrollo están huyendo de sus países de origen y en busca de mejores oportunidades en los Estados Unidos, y el camino hacia una vida mejor sigue siendo difícil cuando el primer obstáculo es el acceso a la educación superior.

 

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