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El Salvador’s President Nayib Bukele is at the center of domestic scandals. There are concerns in the United States about the way he governs. APHOTOGRAFIA/Getty Images
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, está en el centro de escándalos internos. En Estados Unidos hay preocupación por su forma de gobernar.  APHOTOGRAFIA/Getty Images

El patio trasero, en la incertidumbre | OP-ED

La desigualdad, profundizada por la pandemia, se suma a la crisis política que muestra cambios en los aliados y no aliados de Estados Unidos.

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Mayo 17, 2022

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Para Estados Unidos, lo que pasa en el continente es un factor que pesa desde todas las orillas. Que los aliados sean estables, que los no aliados den el giro, que chinos y rusos no metan sus narices en el continente. Todo un imposible.

En los tiempos de Trump, por ejemplo, se le pusieron banderillas al Acuerdo de Paz en Colombia y se suspendieron los acercamientos con Cuba, que lograron puntos importantes con Barack Obama. 

El gobierno demócrata de Joe Biden encontró una región con las condiciones socioeconómicas y políticas en el peor momento. La desigualdad y el descontento, en circunstancias peores por el impacto de la pandemia y un momento electoral incierto.

Un reciente estudio del World Inequality Lab, de la Escuela de Economía de París y realizado por un centenar de expertos, asegura que el 77% de la riqueza en América Latina está en manos del 10%. En contraste, el 50% posee apenas el 1%.

En lo político, la crisis no es menor. En El Salvador, por ejemplo, ya hay fuertes críticas de Washington al presidente Nayib Bukele, centro de escándalos de corrupción y con decisiones claramente autoritarias. ““Muchas de las acciones de Bukele, creo que están llevando a ese país a una dirección mucho más autoritaria que vimos a los inicios de los años de Hugo Chávez”, dijo recientemente Juan González, principal asesor de Joe Biden para el hemisferio occidental.

Nicaragua, Cuba, Argentina, Bolivia, Venezuela y Perú, por lo menos, no están en las cercanías de la Casa Blanca. El 19 de diciembre, Chile decidirá entre un candidato de izquierda y otro con nexos con la extrema derecha, defensor de la dictadura de Pinochet y el papá vinculado a la Alemania nazi. 

Y seguramente el grupo crecerá en los próximos meses con las elecciones presidenciales en Brasil y Colombia. En el caso colombiano, es claro el distanciamiento del Gobierno de Estados Unidos con el de Iván Duque, a quien Biden ha evadido de cualquier encuentro oficial. Brasil avanza hacia un cambio drástico en el gobierno tras los años perdidos en manos de Jair Bolsonaro. 

Muy seguramente en el 2022 se integrará un club de países al estilo de los tiempos en los cuales la balanza la inclinaron Chávez, Lula, Fernández, Castro, Correa, Evo…

Pero América Latina es una más de las preocupaciones que por estos días tiene Estados Unidos, y más Biden y los demócratas, que ven diluir la imagen interna y tropieza en las relaciones con Europa. .

 

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