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Observar la calidad del aire: esa asignatura pendiente

Disfrutar de actividades deportivas en el exterior sin poner en riesgo la salud de los más pequeños es posible, y tan solo requiere de un pequeño gesto:…

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Suena la campana, los lápices ya están afilados, y los libros y las mochilas son todavía nuevos. Los estudiantes de la región ya han dejado atrás los perezosos días de verano y han comenzado a ponerse de nuevo en marcha, pues... ¡el nuevo curso ya ha empezado!

Pero esto no es lo único que no ha cambiado en la región de Filadelfia, tampoco lo ha hecho la mala calidad del aire, un fenómeno bastante habitual durante el mes de septiembre. Afortunadamente, existen varias medidas que estudiantes, padres y maestros pueden implementar para intentar hacer frente a esos días en los que la calidad del aire no está a la altura de lo esperado.

Señales de advertencia

Volver a la escuela también significa regresar a la práctica deportiva y a la actividades extracurriculares, ambas esenciales para la salud y el acondicionamiento de las mentes y el físico de los niños. Poder correr y jugar al aire libre durante un partido de fútbol, ​​en el recreo o en la clase de educación física es una parte vital de la experiencia educativa de los más pequeños.

Sin embargo, para asegurar que los estudiantes puedan disfrutar de estas actividades de una manera segura (evitando enfermedades respiratorias) los estudiantes, las enfermeras escolares y los maestros deben tomar precauciones y controlar regularmente la calidad del aire.

Una forma de hacerlo es mediante el ajuste de este tipo de actividades en base al índice de calidad del aire. Una medida con la que también se contribuye al control del asma, evitando o disminuyendo al máximo las probabilidades de que el mal estado del aire desencadene un ataque de asma.

Con este fin, la EPA de Estados Unidos emite todos los días su previsión de la calidad del aire en áreas específicas, empleando para ello un código de colores. Cualquier persona puede inscribirse para obtener por correo electrónico o mediante un mensaje de texto gratuito un informe sobre la calidad del aire.

En días de ‘Código Naranja’:

  • Está bien realizar ejercicio al aire libre, especialmente cuando se trata de actividades cortas, durante el tiempo de recreo o en clase de educación física (PE).
  • Para actividades más largas, como la práctica de atletismo, tome más descansos y realice actividades menos intensas.
  • Manténgase especialmente atento a los síntomas y actúe según sea necesario.

En días de ‘Código Rojo’:

  • Tome más descansos cuando realice actividades menos intensas al aire libre.
  • Si prevee que el ejercicio va a tener una duración más larga, trasládelo a lugares interiores o reprográmelo para otro día en el que la calidad del aire sea más favorable.
  • Esté siempre atento a los síntomas y actúe según sea necesario.
Manejo de la fatiga

La actividad física no tiene que detenerse por completo durante los días de mala calidad del aire, sin embargo, los estudiantes y los maestros deben mantenerse especialmente alerta antes síntomas de fatiga. Si busca ideas sobre actividades para los días de baja calidad del aire, puede consultar las guías de actividades de la EPA en inglés y español.

Conocer las condiciones de la calidad del aire puede ayudar a los educadores y a lo padres a observar síntomas de dificultad respiratoria y a planificar la actividad física para los momentos apropiados para ello.

La contaminación puede empeorar los síntomas del asma y desencadenar ataques. Los síntomas del asma incluyen tos, sibilancia, dificultad para respirar y opresión en el pecho; unas condiciones que incluso los estudiantes que no tienen asma podrían experimentar cuando la calidad del aire es baja.

Si se presenta alguno de estos síntomas, es posible que el alumno tenga que tomar un descanso, realizar una actividad menos intensa, suspender todas las actividades, ir a un lugar cerrado o usar un medicamento de alivio rápido (según lo prescrito). Si los síntomas no mejoran, solicite ayuda médica.

Con estas herramientas y pautas, los educadores, los estudiantes y los padres pueden asegurarse de que el año escolar comience con un suspiro de alivio y suficiente aliento para que su actividad en clase sea tan provechosa como ejemplar.

 

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