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Imagen de los restos del centro de asistencia médica dirigido por Médicos Sin Fronteras en Abs, Yemen, que fue destruido por bombardeos de la coalición respaldada por Estados Unidos. Fuente: @msf_yemen
Imagen de los restos del centro de asistencia médica dirigido por Médicos Sin Fronteras en Abs, Yemen, que fue destruido por bombardeos de la coalición respaldada por Estados Unidos. Fuente: @msf_yemen

Coalición respaldada por Estados Unidos bombardea un centro de Médicos Sin Fronteras en Yemen

Durante la mañana del lunes un centro para el tratamiento del cólera en Abs (Yemen) fue bombardeado por la coalición de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes…

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Otra lamentable evidencia de la inferencia estadounidense en el Medio Oriente se ha desvelado este lunes, después de que la organización humanitaria Médicos Sin Fronteras denunciara a través de las redes la destrucción de uno de sus centros de asistencia en Abs (Yemen).

Después de que se declarara estado de emergencia en el país árabe – el más pobre de la región – tras un brote descontrolado de cólera, la organización Médicos Sin Fronteras (MSF) estableció un centro de asistencia en la zona noroeste del país, que ha sido una de las regiones más fuertemente bombardeadas por Arabia Saudita en los últimos 3 años, según explicó Mint Press News.

A pesar de estar identificado en el techo como un centro de asistencia médica, los bombardeos de la coalición apoyada por Estados Unidos y Gran Bretaña no dudaron en atacar las instalaciones de MSF que, según su declaración oficial, ha quedado “destruido y completamente inutilizado”.

El director de la misión de MSF en Yemen, João Martins, declaró que el bombardeo “demuestra el completo irrespeto que se tiene por los centros de asistencia médica y sus pacientes. Ya sea intencional o por negligencia, es totalmente inaceptable”, agregó. “El edificio estaba claramente marcado como un centro de salud y sus coordenadas se compartieron con el SELC (coalición liderada por los sauditas y los emiratíes)”.

Si bien en esta ocasión no hubo bajas civiles, Arabia Saudita tiene la tradición de bombardear “numerosos hospitales e instalaciones médicas en Yemen dirigidas por MSF”, según continúa el medio, “matando incluso a docenas de civiles”.

La ofensiva contra el país árabe se ha mantenido ininterrumpida desde el 2015 con la firme intención de desplazar al grupo rebelde Houthi (conocido también como Ansar Allah) de mayoría religiosa chiita, como consecuencia directa del golpe de estado sufrido en el 2014.

La intervención extranjera iniciada en el 2015 ha cobrado la vida de miles de civiles inocentes, algo denunciado por Amnistía Internacional desde entonces como “crímenes de guerra”, y ha sumido a Yemen en una profunda pobreza.

Lo que pocos saben es que, a pesar de que la coalición es formalmente identificada como saudita y emiratí, su fuerza ha sido garantizada por la asistencia de Estados Unidos y el Reino Unido, quienes han donado cientos de millones de dólares en acuerdos armamentísticos, asistencia militar aérea e incluso en terreno.

La asistencia estadounidense se ha mantenido desde principios del conflicto durante la Administración Obama a través de infraestructura aérea, y se hizo aún más definitiva después del primer viaje de Donald Trump como presidente en mayo del 2017 cuando visitó Arabia Saudita antes que a ningún otro país para firmar un acuerdo político con el Rey Salmán contra las fuerzas chiitas de Irán, que llegó a los mil millones de dólares en armas.

Esta es, tristemente, una de las pocas cosas que tienen en común ambas administraciones.

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