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Photo: Khodabakhsh Malmir/WANA/Reuters
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Científicos nucleares, ametralladoras a control remoto y una operación militar en Irán de la que nadie sabe los detalles

Una misteriosa operación militar el viernes pasado en Irán que acabó con la vida de su principal científico nuclear supone un nuevo reto para Joe Biden para…

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Hay al menos tres versiones distintas del asesinato de Mohsen Fakhrizadeh, todas ellas implicando una ametralladora a control remoto, y nadie que se responsabilice por la operación militar. Lo que está claro es que el abatimiento del que fuera principal científico nuclear de Irán el viernes al este de Teherán forma parte de una operación de alto perfil.

CNN informaba de las noticias contradictorias de Fars News y la ISNA (Agencia de Noticias de Estudiantes Iraníes). Fars informaba de un ataque de tres minutos en el que Fakhrizadeh habría salido a inspeccionar tras unos primeros impactos para a continuación ser abatido por una ametralladora a control remoto que disparaba desde un Nissan a 150 metros que finalmente haría explotar al vehículo. En la versión de la ISNA, que parafrasea al ministro de defensa iraní, el automóvil fue directamente alcanzado por la ametralladora a control remoto hasta explotar, seguido de más disparos. 

Mientras Irán lamentaba la muerte de su científico, sumamente parecida al asesinato del coronel Qasem Soleimani que falleció abatido por aviones no tripulados estadounidenses, empezaban las acusaciones en la arena geopolítica por la acción táctica. Los principales países de la Unión Europea calificaban el acto como”criminal” para a continuación llamar al orden evitando que se produzca una escalada en el conflicto. Fuentes militares americanas para el Washington Post aseguraban que es Israel quien se encuentra tras el ataque. 

Fakhrizadeh era un profesor de física sexagenario que dirigía el Plan Amad, el programa científico que producía bombas nucleares para Irán hasta 2003. El presidente del país, Hassan Rouhani, culpaba con fuerza a Israel y afirmaba que el asesinato habría sido dirigido “por las manos sucias de los opresores, en concierto con el régimen sionista ilegítimo”. El líder espiritual supremo Khamenei afirmaba en  Twitter que Fakhrizadeh había sido “martirizado por brutales mercenarios”. Hasta el momento los representantes de Israel se han negado a realizar comentarios. 

Lo que sí parece mucho más claro que el despliegue de la operación en sí es el hecho de que las fechas fueron específicamente planeadas. Todo ello encaja con la dinámica que contra Irán ha desplegado la administración de Trump y la de Benjamin Netanyahu, recrudecida con las perspectiva del cambio electoral. Al presente asesinato interpretado como una ofensa debería sumársele el homicidio de Soleimani y las sanciones económicas. 

Lo que está claro es que Joe Biden heredará una tensa relación con Irán que lo obligará a recorrer un largo sendero de diplomacia internacional para evitar escaladas eso sí, sin tampoco ponerle el camino sencillo. El recién nombrado consejero de seguridad nacional Jake Sullivan avisaba que primero consideran necesario que desde Tehran vuelvan a empezar a cumplir con las obligaciones y pactos que estaban violando. De ese modo, a la espera ambos de que el otro dé los primeros pasos, la situación se encrudece con los lamentos de la muerte de un científico cuyo asesinato ni tan siquiera se puede dilucidar.

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