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La tercera edición del Festival Internacional de Cine Colombiano que se celebraba en Buenos Aires cuenta hasta este domingo con una versión en streaming en la plataforma indyon.tv. Foto: Ficcba.
La tercera edición del Festival Internacional de Cine Colombiano que se celebraba en Buenos Aires cuenta hasta este domingo con una versión en streaming en la plataforma indyon.tv. Foto: Ficcba.

Desobediencia latina: un modo de descolonizar los territorios a través del Festival Internacional de Cine Colombiano

Una interesante programación que busca fomentar las sinergias en el cine entre Colombia y Argentina y que se enmarca en una lucha por la emisión bajo demanda.

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La tercera edición del Festival Internacional de Cine Colombiano que se celebraba en Buenos Aires cuenta hasta este domingo con una versión en streaming en la plataforma indyon.tv. La selección cuenta con hasta 43 películas de cinco países latinos, siendo la selección de Colombia y Argentina gratuita para los espectadores de esos países, en un intento de construir puentes de hermandad a partir de los vínculos de resistencia colonial.

La figura bajo la que se ampara este festival contestatario es Felipe Guamán Poma de Ayala, el cronista incaico que en el siglo XVI dio testimonio en quechua y castellano de las torturas y atrocidades cometidas por los españoles contra los indígenas.

Su respuesta artística y política de la época pretenden ser el modelo de desobediencia de la selección de esta tercera edición con el foco en las jerarquías raciales, económicas, sexuales o lingüísticas.

Por ello las películas están enmarcadas por “narrativas desde el territorio”, es decir, la mirada de los locales para narrarse a sí mismos. Territorios que no solo son físicos, que se inscriben en los cuerpos en forma de violencia, ausencia o resistencia. Filmando las “corporalidades desobedientes” la finalidad es hacer visible lo invisible, invertir los centros de poder simbólico.

Puede consultarse toda la programación cuya finalidad más material y evidente es la de promover las industrias cinematográficas colombiana y argentina en sus países y por toda Latinoamérica. También la de fomentar la colaboración entre los productores y directores de esos países. El festival también incluye charlas y tertulias sobre “Imágenes de un territorio descosido” o “Narrativas para la (re)existencia”.

Entre la selección está “Las expansiones” del argentino Manuel Ferrari, un documental que aborda las distintas invasiones a la ciudad de Buenos Aires, o el también documental del colombiano Javier Mejía inspirado en la obra de culto Apocalípsur.

Los mapas juegan un papel muy importante en el juego de la representación. Por ello Melisa Liebenthal emplea Google Earth en el proyecto experimental de “Aquí y Allá” y  Javier Olivera cartografía cuerpos y patrias en “La extraña: notas sobre el (auto)exilio”.

Con perspectiva esta iniciativa resulta más relevante incluso más allá de la interesante cartelera. Recientemente se ha hablado de colonialismo digital, del modo en que ante la ausencia de territorios ahora se lanzan a conquistar el ciberespacio. Por ello durante las últimas semanas presenciábamos los lanzamientos a Latinoamérica de numerosas plataformas de streaming, ávidas de ese nuevo territorio que para ellos supone un continente de ganancias.

En medio de esa lluvia de nuevos servicios, la mayoría estadounidenses, las propias plataformas e iniciativas en el terreno de la emisión bajo demanda que nacen en Latinoamérica resultan de mucho peso para no volver a la espiral de las narraciones propias mediatizadas por terceros. En ese marco doblemente contestatario, el del festival y el de la guerra de plataformas, precisamente estos días junto al Festival Internacional de Colombia se celebraba también el 41 Festival Internacional de Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana.

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