Facade of VOA building
La VOA se había convertido en una plataforma que atendía a audiencias tradicionalmente expuestas a la propaganda rusa y china.(Foto de BONNIE CASH / AFP)

Cierre de medios de comunicación: ¿un golpe a la libertad de prensa?

Voz de América, Radio y TV Martí y otros medios financiados por Estados Unidos han sido clausurados. Los críticos ven en ello un ataque a la libertad de prensa.

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La libertad de prensa, uno de los pilares más importantes de la democracia estadounidense, ha sufrido un duro golpe bajo el nuevo gobierno del presidente Donald Trump. A través de una orden ejecutiva firmada hace dos semanas, la administración Trump inició el desmantelamiento de la Agencia de Estados Unidos para los Medios Globales (USAGM), que supervisaba y financiaba cadenas históricas como Voice of America (VOA), Radio Free Europe/Radio Liberty, Radio Free Asia y Radio y TV Martí.

La medida, que oficialmente busca reducir el gasto público, ha sido interpretada por numerosos expertos, legisladores y organizaciones periodísticas como una ofensiva sin precedentes contra medios que por décadas han servido como vehículos de diplomacia pública y fuentes confiables de información en regiones dominadas por la censura y el autoritarismo.

Voice of America (VOA) nació en 1942 durante la Segunda Guerra Mundial como una iniciativa para contrarrestar la propaganda nazi. Desde entonces, su misión ha sido clara: ofrecer noticias veraces, balanceadas y completas en múltiples idiomas, especialmente en contextos donde la libertad de prensa es restringida. En el año fiscal 2023, la agencia contaba con 3.384 empleados y una solicitud de presupuesto de 950 millones de dólares, según reportó AFP.

Radio Martí, por su parte, fue creada en 1983 durante la administración de Ronald Reagan, con el objetivo de transmitir noticias sin censura a Cuba. Aunque ha sido criticada a lo largo del tiempo por su tono ideológico y problemas internos, también ha sido fuente de información clave para miles de cubanos en tiempos de crisis.

Un cierre fulminante

El 22 de marzo, empleados de Radio Martí fueron notificados por correo electrónico de que el medio cerraría operaciones de inmediato. Muchos estaban en medio de entrevistas cuando recibieron la noticia. “Dijeron: ‘Creemos que hemos sido despedidos. Tenemos que irnos’”, relató a The New York Times Ramón Saúl Sánchez, activista cubano que estaba siendo entrevistado ese día.

Lo mismo ocurrió en Voice of America. Tras la firma de la orden ejecutiva de Trump, cientos de empleados fueron puestos en licencia administrativa, según informó The New York Times, y perdieron acceso inmediato a sus correos y sistemas. La programación en muchos idiomas se detuvo, y en su lugar comenzó a sonar música instrumental. En palabras del periodista Steven Herman, uno de los corresponsales más veteranos de la VOA: “Apagar efectivamente la Voz de América es atenuar una luz que brilló durante algunas de las horas más oscuras desde 1942”.

Para Trump y su círculo cercano, estos medios se convirtieron en símbolos del "despilfarro progresista". Durante su primer mandato, la administración ya había intentado alinear la línea editorial de la VOA con su agenda, incluso llegando a investigar a periodistas por publicaciones en redes sociales, algo que fue declarado inapropiado por los inspectores federales, según reportó The New York Times.

En esta segunda administración, Trump ha ido más allá. Designó a Kari Lake, una ex presentadora de televisión convertida en aliada política, como asesora especial de la USAGM. Lake no tardó en declarar que la agencia estaba "podrida hasta la médula" y alegó, sin pruebas concretas, que había infiltraciones de “espías” y “simpatizantes terroristas”. En un comunicado citado por BBC, dijo que “el fraude, el despilfarro y el abuso son rampantes en esta agencia y los contribuyentes no deberían tener que financiarla”.

Por su parte, el multimillonario Elon Musk, uno de los principales asesores de Trump en esta nueva etapa, criticó públicamente a estas emisoras, llamándolas “íconos de la izquierda radical que se hablan a sí mismos mientras queman mil millones de dólares al año del dinero de los contribuyentes estadounidenses”.

¿Propaganda o prensa libre?

Los críticos del cierre de estos medios señalan que más allá de los problemas presupuestales, lo que está en juego es el rol de Estados Unidos como defensor global de la libertad de expresión. “Toda una institución está siendo desmantelada pieza a pieza”, declaró el Club Nacional de Prensa, citado por la BBC. “No se trata solo de una decisión de personal, sino de un cambio fundamental que pone en peligro el futuro del periodismo independiente en Voice of America”.

Mike Abramowitz, director de Radio Free Europe/Radio Liberty, advirtió que el cierre sería “un regalo enorme para los enemigos de Estados Unidos”. Añadió que, mientras potencias como Rusia, China e Irán invierten miles de millones en desinformación, el desmantelamiento de estas plataformas deja a millones de personas sin acceso a fuentes confiables. "Su misión es más crítica que nunca", afirmó en declaraciones recogidas por la BBC.

Jan Lipavský, ministro de Relaciones Exteriores de República Checa, incluso propuso que la Unión Europea encuentre formas de mantener a flote Radio Free Europe/Radio Liberty, cuya sede se encuentra en Praga.

Cuba, una audiencia silenciada

En el caso de Radio Martí, el golpe es especialmente duro. Pese a que su señal tradicional era bloqueada por el régimen cubano, había logrado revitalizar su presencia a través de redes sociales, especialmente durante los apagones masivos y la crisis migratoria reciente. Según datos citados por The New York Times, Martí tenía más de un millón de seguidores en Facebook y 14 millones de vistas en YouTube en lo que va del año fiscal. El 80% de su audiencia provenía de Cuba.

Mario J. Pentón, periodista cubano radicado en Miami y parte del equipo de Martí, aseguró que el cierre solo beneficia al régimen cubano. “Cuba está pasando por su peor crisis, y en medio de este apagón informativo, esta debacle solo beneficia al régimen”, dijo al New York Times. Martí había ganado ocho premios Emmy por su labor.

Los despidos masivos también generaron un ambiente de miedo e incertidumbre. Muchos empleados contratistas de la VOA, que representan la mayoría del personal en los servicios en lenguas extranjeras, recibieron correos electrónicos el domingo informándoles que serían despedidos a finales de marzo y debían cesar sus actividades de inmediato. Varios de ellos dependen de esos trabajos para mantener sus visas, informó AFP.

La decisión también afecta gravemente a periodistas independientes, cineastas, técnicos y productores de diversos orígenes, muchos de los cuales llevaban años informando desde contextos difíciles y en condiciones precarias.

¿Qué sigue?

Para algunos, este podría ser solo el primer paso en un proceso más amplio de consolidación del control sobre los medios y la narrativa pública. La administración Trump ha sido abiertamente hostil con medios tradicionales como CNN, The New York Times y MSNBC, a los que ha tildado de “corruptos” o “enemigos del pueblo”. El desmantelamiento de emisoras federales se interpreta, por tanto, como una extensión natural de esa postura.

Sin embargo, congresistas como Mario Díaz-Balart han prometido trabajar para restaurar medios como Martí. “La situación es compleja y fluida”, dijo un portavoz del Departamento de Estado consultado por The New York Times.

Pero mientras tanto, millones de oyentes en lugares como Cuba, Irán, China y Venezuela han perdido, de un día para otro, uno de los pocos canales independientes para acceder a información objetiva.

El cierre de Voice of America, Radio Martí y otros medios financiados por Estados Unidos es, sin duda, una señal de los tiempos. En nombre de la eficiencia fiscal, la administración Trump ha optado por eliminar herramientas fundamentales de su soft power. Pero el costo podría ser mucho mayor que unos cuantos millones de dólares: lo que está en juego es la credibilidad de Estados Unidos como defensor de la libertad de prensa en un mundo cada vez más autoritario.

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