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Momento del lanzamiento de un misil autodirigido desde el destructor USS Porter (DDG-78) en un punto sin especificar del Mar Mediterráneo, la madrugada de hoy, 7 de abril de 2017. EFE/Seaman Ford Williams /Marina de EEUU/Handout 
Momento del lanzamiento de un misil autodirigido desde el destructor USS Porter (DDG-78) en un punto sin especificar del Mar Mediterráneo, la madrugada de hoy, 7 de abril de 2017. EFE/Seaman Ford Williams /Marina de EEUU/Handout 

Dispara primero y pregunta después

Durante tempranas horas del día viernes (hora de Damasco), el gobierno de los Estados Unidos desplegó un bombardeo a una base aérea en la zona central de Siria.

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El Presidente Donald Trump autorizó el lanzamiento de 59 misiles crucero denominados Tomahawk, desde los barcos de guerra USS Ross y Porter ubicados en la zona Este del Mediterráneo.

El objetivo fue la base aérea Shayrat, cerca de la ciudad de Homs, identificada por la inteligencia estadounidense como la base utilizada para el lanzamiento del ataque químico que desplegó el gobierno de Bashar Al-Assad el día martes sobre Kahn Sheikun, ciudad dominada por los rebeldes y que perdió más de 80 civiles.

La base aérea era utilizada por fuerzas sirias y rusas, éstas últimas desde el otoño del 2015. El Gobierno Ruso fue advertido por Estados Unidos del ataque para que sus agentes se retiraran de la base aérea a tiempo.

Cada misil Tomahawk cuenta con 6.25 metros de largo y pesa 1.590kg. Es un arma que soporta cualquier clima y es de largo alcance, pudiendo sostener hasta 454kg de cabezas explosivas.

Pero realmente el daño causado por los misiles del gobierno estadounidense no habrían sido severos. Según reporta The Guardian, “los misiles apuntaron a aviones, refugios, depósitos de combustible y otros edificios logísticos, sistemas de defensa aérea, radares y búnkeres de municiones”. Asimismo, la fuerza armada siria reportó siete muertos y varios heridos de gravedad, seis aviones destruidos y otros daños menores, pero el ministro de defensa Ruso aseguró que las pistas están intactas.

Un cambio de postura radical

La autorización del bombardeo a la base aérea siria es un cambio radical en la postura de Donald Trump frente al conflicto que ha sometido al país árabe desde hace seis años.

Este sería el primer ataque directo de las fuerzas militares norteamericanas dentro del territorio sirio, y el detonante fue el devastador bombardeo con armas químicas que dirigió Bashar Al-Assad contra su propio pueblo el día martes, demostrando que nunca se hizo entrega de las armas químicas, como se acordó después del primer ataque en el 2013, y que Rusia siempre estuvo al tanto de ello, si no respaldándolo.

El Kremlin ha asegurado que el ejército sirio no dispone de depósitos de armas químicas, y ha afirmado que “la destrucción de todos los arsenales de armas químicas pertenecientes a las Fuerzas Armadas de Siria fue fijado y confirmado por la Organización de Prohibición de Armas Químicas”, según el diario El País.

Pero las fuertes imágenes del día martes sacudieron al mundo y fueron testimonio de que el conflicto está lejos de solventarse. El mismo Presidente Trump fue testigo de ellas y declaró que “cuando asesinas niños inocentes, bebés inocentes, bebés… pequeños bebés con un letal gas químico, las personas estaban impactadas al saber qué gas fue; esto es cruzar muchas, muchas líneas”.

Pero sus decisiones no se hicieron claras sino hasta su declaración desde su propiedad Mar-a-Lago: “Esta noche, ordené un ataque militar sobre una base aérea en Siria desde donde fue conducido el ataque químico. Es el interés nacional vital de Seguridad de los Estados Unidos prevenir y detener la difusión y el uso de armas químicas mortales”.

Un debate internacional

Si bien la medida de retaliación adoptada por Trump pareciera estar de acuerdo con las líneas críticas de muchas personalidades diplomáticas, su decisión no vino sin cuestionamientos.

Haciendo eco de su propia crítica en el 2013 al gobierno de Barack Obama, cuando contemplaba la posibilidad de realizar un ataque sobre suelo sirio, Donald Trump ha sido cuestionado sobre la constitucionalidad de su decisión pues, como bien lo escribió en Twitter el 31 de Agosto del 2013, “el Presidente debe tener aprobación del Congreso para realizar un ataque sobre Siria”.

Dentro del Congreso las reacciones fueron diversas: el Senador de Florida Marco Rubio alabó el ataque considerándole una “acción táctica que persigue un objetivo”. Asimismo, John McCain y Lindsey Graham también estuvieron de acuerdo con el uso de la fuerza militar contra el presidente sirio.

Por su parte el Senador Republicano Rand Paul argumentó que, si bien condena las atrocidades llevadas a cabo en Siria, Estados Unidos no había sido atacado, como para que una respuesta militar fuera necesaria y que, por lo tanto, el Presidente necesita la autorización del Congreso para llevar a cabo una acción militar.

Las opiniones se encuentran polarizadas dentro del Congreso, sin exclusividades partidistas, según The Atlantic.

A nivel internacional, en Bruselas, Jens Stoltenberg (Secretario General de la OTAN) dijo que el régimen de Assad "ostenta toda la responsabilidad de este desarrollo. La OTAN ha condenado consistentemente a Siria por el uso continuado de armas químicas como una clara violación de las normas y acuerdos internacionales".

Esta afirmación fue respaldada por una declaración conjunta entre la Canciller Alemana Angela Merkel y el Presidente Francés François Hollande, quienes aseguraron que “Assad es el único responsable de esta situación” y urgieron a las Naciones Unidas a implementar la Resolución 2254 del Consejo de Seguridad para una transición política en Siria.

Por su parte un vocero del Presidente Erdogan, solicitó una zona libre de vuelos para salvaguardar a los civiles sirios.

El Secretario de Defensa del Reino Unido, Michael Fallon, aseguró que su país “apoya completamente” el ataque.

Y finalmente, según reporta The Atlantic, “Arabia Saudita calificó la decisión de ‘valiente’ mientras China, cuyo presidente se reunió con Trump el jueves por la noche, llamó a la calma: ‘lo que urge ahora es evitar que la situación se siga deteriorando’, aseguró Hua Chunying”. 

Rusia responde

Pero la respuesta de Rusia no se hizo esperar. El Presidente Vladimir Putin ha acusado a los Estados Unidos de “planear una intervención militar unilateral antes de que se produjese el ataque químico”, y ha suspendido el acuerdo que mantenían ambos países evitando incidentes aéreos en Siria, según reporta El País.

Suposiciones de este tipo tan sólo levantan preguntas sobre las fuentes de información que Rusia puede o no tener dentro de la Administración de Trump, pues según los reportes oficiales, el jefe de prensa del presidente ruso, Dmitri Peskov, habría confirmado que el Kremlin fue avisado del ataque pero “no detalló con cuánta anticipación”.

Según continúa el diario español, el respetado experto militar Alexéi Arbátov, de la academia de ciencias de Rusia, no está de acuerdo con la cancelación del acuerdo bilateral, y considera que el bombardeo estadounidense “era una aventura aislada con el fin de incrementar la popularidad del presidente Trump en el ámbito de la política interna”.

Un comunicado del Ministerio de Exteriores ruso asegura que la acción de los Estados Unidos hace casi imposible la formación de una coalición ruso-americana para combatir el terrorismo, que sería la solución adecuada a un conflicto que aqueja la comunidad internacional.

Según Rusia, Estados Unidos hizo caso omiso de las evaluaciones llevadas a cabo por la OPAQ en el desarme químico de Siria y que el gobierno no podría haber utilizado ese tipo de armas nuevamente.

Por su parte, el gobierno sirio ha descrito el ataque como un “error en la estrategia americana”. “Hace de los Estados Unidos un socio de ISIS, del Frente Nusra y de otras organizaciones terroristas que han estado atacando puestos militares sirios”, de acuerdo a una declaración de las fuerzas armadas.

La opinión popular

La reacción más lógica de todos los críticos, periodistas y observadores escépticos es la misma: Donald Trump prohíbe la entrada de sirios al país pero aprueba un bombardeo tras darse cuenta de la gravedad de la situación.

Al parecer al nuevo presidente le ha costado un poco hacer la transición desde el pensamiento civil al de jefe de Estado.

Preguntas en el aire

No todo está claro después del ataque sorpresa del Presidente Trump a la base aérea Sirio-Rusa.

¿Qué medidas adoptará Rusia?
¿La salida de Steve Bannon del Consejo de Seguridad tendría algo que ver con la decisión de Trump sobre Siria?
¿Hubo realmente algún tipo de comunicación previa al ataque entre el gobierno estadounidense y el ruso?
¿Estará al tanto Donald Trump de lo que significa una intervención armada en un conflicto árabe?

Lo que está perfectamente claro es que la popularidad del Presidente ha subido hoy casi de la mano con los precios del petróleo.

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