LIVE STREAMING

Bandos chocan en Arizona por ley migratoria

Ambos bandos del debate migratorio convergieron en Phoenix el 29 de Mayo: una muchedumbre de varios miles que marcharon cinco millas para manifestar su…

MÁS EN ESTA SECCIÓN

Un planazo de verano

Mayo 23, 2022

COMPARTA ESTE CONTENIDO:

Ambos bandos del debate migratorio convergieron en Phoenix el 29 de Mayo: una muchedumbre de varios miles que marcharon cinco millas para manifestar su oposición a la nueva ley de inmigración de Arizona, y varios miles que casi llenaron el estadio cercano por la noche en apoyo a ella.

Ambas manifestaciones se propusieron ondear una gran cantidad de banderas estadounidenses y emitir peticiones para una reforma nacional de la ley migratoria, pero proporcionaron un estudio discordante de cuán polarizado está el debate en Phoenix.

En su mayoría, los manifestantes en contra de la ley fueron latinos. Tocaron tambores, chiflaron, gritaron y pronunciaron discursos en español e inglés para denunciar lo que perciben como racismo detrás de la nueva ley. Muchos portaban carteles y llevaban camisetas con el mensaje: “¿Parezco ilegal?”.

En el mitin a favor de la ley, que comenzó con el juramento a la bandera y el himno nacional estadounidenses, cualquier mención de México o de los partidarios de la ley provocaba potentes silbidos y abucheos. Fueron típicas las mantas que decían: “Ilegales fuera de Estados Unidos”.

Fueron muchísimos más lo asistentes al mitin en oposición a la ley, efectuado más temprano, que incluyó una marcha de cinco millas hasta el Capitolio en el calor abrasador. Fue una de las más grandes desde que la gobernadora Jan Brewer firmó la ley el 23 de abril.

Algunos eran ciudadanos, como Armando Díaz de 33 años, un mecánico que nació y creció en esta ciudad, quien cree que la ley ha coadyuvado a propagar el fervor antilatino en el estado.

“Arizona no se trata de esto, de odio”, dijo Díaz cuando se acercaba al Capitolio, donde la gente corrió a la poca sombra que pudo encontrar. “Pero de eso se trata esta ley”.

El mitin posterior, al atardecer, lo organizaron grupos del Motín del Té de San Luis y Dallas, los que dijeron que decidieron liderar y apoyar al estado contra la ola de boicots para protestar por la ley, algunos de ciudades como San Francisco y Seattle.

“Estamos haciendo esto para aplastar cualquier boicot contra el libre mercado”, dijo Tina Loudon, integrante del Motín del Té de San Luis que ayudó a organizar el mitin. “Arizona tiene un derecho soberano a hacer cumplir las leyes de inmigración en los libros”.

La ley entrará en vigor el 29 de julio. Permitiría a la policía revisar el estatus migratorio de las personas de las que se sospechara se tratara de inmigrantes indocumentados cuando se les detuviera por otra razón. También hace que no portar documentos migratorios sea un delito estatal y no sólo federal.

En otro frente, la gobernadora y el procurador general se disputan quién defenderá al estado contra cinco objeciones jurídicas y más posibles litigios por parte del Departamento de Justicia federal.

Brewer, una republicana, dijo el viernes que removió al procurador general estatal, un demócrata y opositor manifiesto a la ley, acusándolo de coludirse con el Departamento de Justicia, cuando éste está a punto de tomar una decisión sobre si objeta la ley en los tribunales.

CONTENIDO RELACIONADO

“Nos sigue preocupando que la ley abra una brecha entre las fuerzas del orden y las comunidades a las que sirven, y la están examinando para ver las opciones disponibles para el Gobierno federal”, señaló Tracy Schmaler, una portavoz del Departamento de Justicia.

Eric H. Holder, Jr., el procurador general federal, ha dicho que le preocupa que la ley pueda inmiscuirse con la autoridad migratoria federal y que lleve a los perfiles raciales. El jueves, se reunió con varios jefes policiales que se oponen a la ley por considerarla divisoria y perjudicial para lograr que los inmigrantes informen delitos y cooperen en investigaciones delictivas.

Mireya Chavez Cerna de 43 años, una inmigrante indocumentada que trabaja como empleada doméstica, marchó con su hijo de nueve años, nacido en EU, y llevaba una camisa que decía: “Hecho en EU”.

Denunció el clima de temor en el estado, y señaló que inmigrantes como ella no pueden soportar la espera de una década o más para obtener una visa legal mientras tienen hambre sus familias.

Sin embargo, Ann Hyde, una radióloga de Chandler, indicó que se ha frustrado porque se califica a los partidarios de prejuiciados o peor.

“No somos racistas”, declaró. “Esta ley se trata de respetar las leyes del país y del impacto económico de la inmigración ilegal, que es enorme. Mi estado está quebrado y nos cuestan por el gasto en escuelas, hospitales y otros servicios”.

“Uno es demasiado”, señaló Mark Spencer, el secretario general de un sindicato que representa a policías comunes en Phoenix.

00:00 / 00:00
Ads destiny link