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La Cena de un cubano

A través de la empresa La Cena Fine Foods, Vicente Puig y su familia hacen posible que los "antojitos latinos", tan añorados por los hispanos, estén al alcance…

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Nacido en 1932 en La Habana, Cuba, Puig creció en el seno de una familia dedicada al negocio de la importación de alimentos

"Mi papá —Vicente Puig— desde pequeñito me llevaba a las juntas, yo me quedaba dormido, pero así le fui cogiendo gusto al negocio y conocí a los amigos y asociados de mis padres", dijo el empresario.

"Ya para cuando estaba terminando mi educación, ya conocía a mucha gente que me tendió la mano y a quienes estaré eternamente agradecido", agregó.

Los cambios generados en Cuba en 1959, luego de la llegada de Fidel Castro al poder, obligaron a la familia Puig a salir de la isla.

"Primero salieron mis padres y una hermana menor que tengo y luego fuimos mi esposa y mis dos hijos nacidos en Cuba, aquí nació después nuestra tercera hija", relató el inmigrante, quien también preside la Comisión de Trabajo Cuba Libre, creada hace 13 años por el gobierno de Nueva Jersey y ratificada este año por el gobernador Jon Corzine.

Fue así como en 1960 Vicente Puig hijo llegó a Brooklyn, Nueva York, donde comenzó a trabajar para su suegro, un inmigrante español que también estaba vinculado con el negocio de los alimentos.

Agradecido por la ayuda dada por el padre de su esposa, Virginia, y poniendo en práctica todo lo aprendido con su familia en su natal Cuba, Puig se arriesgó a abrir su propio negocio y fundó en 1963 Víveres Vicente Puig.

"Abrimos con una empresa muy pequeñita, comenzamos con recursos muy limitados. Teníamos un local en Brooklyn donde solo cabía un camión. Se le puso el mismo nombre de Cuba, 'Vicente Puig y compañía' y después se fue creando la marca La Cena y nos lució que era más práctico utilizar el nombre comercial de la cena en lugar del nombre personal", detalló.

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Hoy en día La Cena Fine Foods, es una empresa con unos 120 empleados, todos bilingües inglés-español, la gran mayoría de origen latino.
Distribuye comida hispana bajo las marcas La Cena, El Palacio Real y Victorina entre otras con las que importan alimentos  de casi todos los países latinoamericanos.

Su productos se distribuyen especialmente en Nueva York, Pensilvania, Washington D.C., Connecticut, Massachusetts, Rhode Island, Vermont y Nueva Jersey.

Aún cuando lidera una empresa que factura decenas de millones de dólares al año, Puig asegura ser un hombre sencillo, agradecido y comprometido con la vida y el legado de su padre.

"Mi logro más importante en la vida es mi familia, mi mejor decisión fue casarme con la mujer con quien me casé quien ha sido mi compañera desde hace 52 años y que ha estado conmigo en las buenas y en las malas", dijo emocionado.

Su hijo Vicente Puig está ahora a cargo de las operaciones del negocio familiar. "Espero, antes de morirme, poder volver a Cuba y llegar allá no a buscar nada, sino a dar, para ayudar a reconstruir ese país hermoso que todos extrañamos. En el invierno de mi vida sigo soñando con la primavera para mis hijos, mis nietos y mi patria", aseguró Puig.

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