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Clemente no cree en la "promesa" de Ackerman

Padres de familia pidieron conservar a García Collins como directora de la Roberto Clemente, pero no han recibido respuesta. 

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A pesar de la oposición que padres de familia han manifestado, más de la mitad de los maestros y empleados de la escuela Roberto Clemente, en el norte de Filadelfia, así como la directora Carmen García-Collins, podrían perder su trabajo al inicio del próximo año escolar cuando la escuela adopte la modalidad de “Academia de Promesa”.

Los miembros del Comité de Asesoramiento, establecido por orden del Distrito Escolar como parte de la reestructuración y conformado principalmente por padres de familia y una minoría de miembros de la comunidad, han manifestado su deseo de conservar a García-Collins.

Sin embargo, ellos no han recibido respuesta por parte del Distrito, según María de León, miembro de dicho comité. Este viernes 22, el comité entrega las peticiones firmadas por padres de familia al Distrito.

García-Collins ha hecho lo posible por ganarse el respeto y el cariño de la comunidad escolar. “Esta es la única directora que hemos tenido que está 100 por ciento con los estudiantes y desde que llegó hace cuatro años ha habido muchos cambios”, dijo de León, quien mencionó haber notado una mejoría académica, y la disminución de violencia dentro de la escuela desde la llegada de García-Collins. “Antes había una pelea todos los días, ahora no podemos decir que ya no hay peleas, pero ya no ocurren al nivel que había antes”.

De acuerdo con el consejero escolar, Alberto Becerra, en el 2009 la escuela salió de la lista de las escuelas más violentas. “La seguridad de los niños ha cambiado bastante. Ahora los niños pueden venir a aprender”. Además, durante el primer año de García-Collins en la escuela, los alumnos mejoraron su capacidad de lectura del 16,9 por ciento al 24,5 por ciento, según datos del gobierno de Pensilvania.

Sin embargo, la mejoría no parece ser suficientemente significativa para el Distrito Escolar. “Hicimos una revisión de las escuelas a través del tiempo, y las seleccionadas son las de más bajo rendimiento (…). En algunos casos evaluamos el desempeño desde hace diez años y vimos el crecimiento de cada niño; esta escuela tuvo uno de los índices más bajos y requiere cambios”, dijo el jefe de escuelas ‘Charter’ dentro del Distrito Escolar, Ben Reyer. “Pero eso no significa que sea la directora la que debe dejar de trabajar en la escuela”.

El reporte de la escuela evidenció que los maestros requieren que los estudiantes “piensen críticamente menos del 20 por ciento de las lecciones”. Además, la escuela mostró “evidencia limitada” o “ninguna evidencia” de un nivel de enseñanza, organización, apoyo, liderazgo, motivación y seguridad propicia para el desarrollo de los estudiantes.

Reyer relató que la directora se reunió con la superintendente, Arlene Ackerman, hace un par de semanas para manifestar su deseo de continuar su labor dentro del plantel. “Ackerman le dijo lo mismo que a todos los demás, que podía aplicar para la posición, y que la mejor persona sería elegida”.

Aunque García-Collins se negó a comentar sobre su futuro en la escuela, dijo que su preocupación más grande es que los padres no son informados con anticipación sobre el horario y la fecha de las juntas para discutir la reestructuración. “Hace dos semanas me informaron que iba a haber una junta y después me dijeron que había sido cancelada porque no había suficientes padres que participaran, y después me enteré que la junta sí se llevó a cabo”, dijo García-Collins.

En enero, la escuela fue seleccionada como una de las 14 de menor rendimiento académico comparada con otras según su demografía, que es el 65 por ciento latina. En septiembre, dichas escuelas comenzarán un nuevo ciclo como parte del plan de reestructuración denominado ‘Escuelas Renacimiento’, para mejorar el desempeño académico de los estudiantes. La Roberto Clemente y la Paul Lawrence Dunbar forman parte de las cinco escuelas que serán transformadas en ‘Academias de Promesa’ y serán supervisadas por la superintendente Ackerman. Entre otras cosas, dicha reestructuración requiere cambiar, por lo menos, la mitad de los empleados, por lo que aquellos que deseen conservar su trabajo, deberán solicitar, y los que no sean seleccionados podrían ser transferidos a otro Distrito Escolar. Además, se implementará el curriculum del Distrito Escolar con un enfoque en lectura y matemáticas, así como el uso de uniformes, y cada día de clase contará con dos horas adicionales y clases cada segundo sábado. El nuevo programa también incluye clases de verano; sin embargo, no especifica los detalles. Así es como el Distrito Escolar pretende “reconstruir vidas, restaurar la esperanza y revivir los sueños de los estudiantes”. El Distrito anunciará en mayo si García-Collins continuará como directora del plantel o si asignará un nuevo rector.

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