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[OP-ED]: El caso para el gobierno

 09/12/2017 - 11:13
Me imagino que esta semana, la mayoría de las personas en Tejas, Florida y Puerto Rico estarían encantadas de escuchar las palabras: “Soy del gobierno, y estoy aquí para ayudar”. EFE

Al observar los efectos devastadores de los huracanes Harvey e Irma y los incendios forestales que fueron al oeste, uno no puede evitar preguntarse acerca del rol crucial que el gobierno tiene en nuestras vidas. Pero mientras aceptamos e incluso celebramos el rol del gobierno después de tales desastres, estamos ciegos en gran parte frente a la necesidad del gobierno de mitigar estos tipos de crisis en el primer lugar.

[OP-ED]: The curse of middle-aged capitalism -- for Trump and all of us

 08/21/2017 - 13:57
In 1995, the largest five firms by market “capitalization” (the value of a company’s shares) were old-line businesses: Exxon, AT&T, Coca Cola, General Electric and Merck. By 2015, only Exxon (now Exxon Mobil) remained.

 A persisting puzzle about the U.S. economy is how it can seem both strong and weak. On the one hand, it remains a citadel of innovation, producing new companies like Uber. On the other, the economy is expanding at a snail’s pace of 2 percent annually since 2010. How could both be true? Why isn’t innovation translating into faster growth? The answer -- or part of the answer -- is that American businesses are running on two separate tracks. Call them the “youthful” and “middle-aged” tracks.

[OP-ED]: La maldición del capitalismo de mediana edad—para Trump y para todos nosotros

 08/21/2017 - 13:54
En 1995, las cinco empresas mayores del mercado según “capitalización” eran firmas de la guardia vieja: Exxon, AT&T, Coca Cola, General Electric y Merck. Para 2015, sólo Exxon (ahora Exxon Mobil) sigue ocupando ese lugar. Las otras fueron reemplazadas por Apple, Google, Microsoft y Amazon. (Nota: Jeff Bezos, director ejecutivo de Amazon, es dueño del Washington Post). Aun así, el capitalismo de mediana edad ralantizó la recuperación. 

Una incógnita persistente en la economía norteamericana es cómo puede parecer al mismo tiempo fuerte y débil. Por un lado, sigue siendo un reducto de innovaciones y produce empresas nuevas como Uber. Por el otro, la economía se expande a la lentísima tasa del 2 por ciento anual desde 2010. ¿Cómo pueden ser ambas cosas ciertas? ¿Por qué las innovaciones no se traducen en un crecimiento económico más rápido? La respuesta—o parte de ella—es que las empresas norteamericanas van por dos pistas diferentes. Llamémoslas “juvenil” y “de mediana edad”.