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Este 6 de noviembre está por verse cuánto pesará el voto latino en las elecciones presidenciales. ¿Quién ganará? ¿Será Obama, y sería el demócrata capaz de cumplir sus promesas pendientes? ¿O será Romney, y podría el republicano demostrar que sí puede estar en sintonía con los latinos?

A tan solo unos cuantos días para los comicios del 6 de noviembre, el presidente, Barack Obama, que aspira a la reelección, mantiene una amplia ventaja sobre su rival republicano, Mitt Romney, entre los votantes latinos. Sin embargo, el peso de esta comunidad que enfrenta retos para ejercer su voto en diversos estados, está por verse.

La Asociación Nacional de Funcionarios Latinos (NALEO) estima que solo unos 12,2 millones de hispanos —de una cifra récord de 23,5 millones que son elegibles para votar— hagan valer su sufragio estas elecciones. Según el análisis, este año los latinos representan el 11 por ciento de los votantes en todo el país, habiendo incrementado en un 9,5 por ciento respecto a las cifras de 2008.

Si bien los votantes latinos han crecido en número en las últimas décadas, diversas leyes estatales suponen un obstáculo significativo para su derecho al sufragio.

Así lo considera el Fondo Educativo de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Elegidos (NALEO), que el pasado 23 de octubre publicó un reporte en el que dejó ver que más de 219.000 hispanos podrían tener problemas para emitir su voto en noviembre debido a leyes estatales.

En la actualidad, 33 estados requieren prueba de identidad en las urnas, aunque cada uno difiere sobre cómo verifica la identidad de cada votante.

En algunos estados, estas leyes podrían ser una barrera incluso cuando su implementación para estas elecciones ha sido bloqueada.

En Pensilvania, por ejemplo, la decisión de una corte de bloquear la entrada en vigor de la ley Voter ID a tan solo un mes de las elecciones, podría llegarle demasiado tarde a una gran cantidad de votantes. Sobretodo tomando en cuenta la confusión que causó su litigio y que el gobierno del estado y otras agencias continuaron informando sobre el requisito de presentar una identificación con fotografía en las urnas pese a que este ya NO es necesario.

Pero, según NALEO, aun cuando centenares de miles de latinos afrontan barreras legales para emitir su voto, la comunidad hispana no solo podría jugar un papel importante en la elección presidencial, sino que podría aumentar su cuota de poder en todas las esferas políticas —el informe de la organización predice que la comunidad hispana podría aumentar su representación en la Cámara de Representantes a 31 miembros, y a 217 representantes en las legislaturas estatales.

Aún con el crecimiento, la participación de los hispanos en las urnas es menor que la de otros grupos minoritarios por una situación que, según el informe, es fruto de "más de cien años de discriminación contra ciudadanos latinos prácticamente sin freno en las urnas".

A juicio de NALEO, varios factores han ayudado a mantener esa situación, incluyendo "la falta de acercamiento político con los votantes latinos", barreras estructurales, barreras lingüísticas en los centros de votación, y diversos "impedimentos socio-económicos" para la difusión de requisitos electorales.

OBAMA O ROMNEY

Una reciente encuesta realizada por Telemundo, NBC News, y The Wall Street Journal, indicó que el 70 por ciento de latinos votaría por Obama y el 25 por ciento lo haría por Romney.

La encuesta también evidenció que Romney, por su parte, "sigue teniendo un problema de imagen" entre los votantes latinos: el 57 por ciento dijo tener una impresión negativa del exgobernador, y sólo el 26 por ciento tiene una impresión positiva.

Incluso la misma campaña de Romney achacó el rezago a un problema de "comunicación" con los hispanos, aunque negó que elementos extremistas del partido hayan alejado a este grupo de votantes.

Otto Reich, portavoz de la campaña de Romney, dijo que esa diferencia muestra que los votantes hispanos "no están bien informados" y responden a una campaña "muy efectiva" de publicidad que ha distorsionado la imagen de Romney.

"No nos estamos comunicando (con esos votantes) debidamente", explicó el exdiplomático.

Uno de los temas que podría suponer esa brecha de comunicación gira en torno a la política de inmigración.

Este tema surgió por primera vez en el segundo debate el pasado 17 de octubre en Hempstead (NY), en el que el Obama retrató a Romney como un político radical y el republicano acusó a su rival de incumplir sus promesas.

Ante un público compuesto por votantes indecisos, Obama arremetió contra Romney por su idea de la "autodeportación" y mostró a su contendiente como una persona favorable a la ley de Arizona, que criminaliza a los inmigrantes indocumentados.

"Él llamó a la ley de Arizona un modelo para la nación. Parte de lo que dice la ley de Arizona es que los agentes podrían parar a personas porque aparentan que podrían ser trabajadores indocumentados", apuntó Obama.

Romney trató de aclarar su postura frente a la "autodeportación".

"No vamos a rodear a 12 millones de personas indocumentadas, ilegales y sacarles del país. En lugar de esto, haremos que la gente haga su propia elección", dijo Romney.

"Si ellos (los inmigrantes) no pueden lograr los beneficios aquí, que puedan tomar una decisión e irse a otra parte donde tengan más oportunidades", comentó el republicano —algo que para Obama se lograría haciendo la vida de los irregulares "tan miserable" que tuvieran que irse.

Romney reiteró su apoyo a ampliar el sistema de visas para extranjeros con diplomas universitarios en ciencias y matemáticas; frenar la inmigración ilegal porque ya hay "cuatro millones de personas" en cola esperando una visa, y cero "amnistía" para los once millones de indocumentados en EE.UU.

El republicano prometió que, si gana, pondría en marcha un sistema para que el empresariado verifique el estatus migratorio de los empleados, sin pena de sanciones, y eliminaría "imanes" de la inmigración ilegal, como las licencias de conducir.

Tanto Romney como Obama favorecen entregar más visados y tarjetas verdes ("green cards") a estudiantes con títulos avanzados en las ramas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM).

En cuanto a los estudiantes indocumentados, Romney dijo que apoya su legalización por la vía militar.

Por su parte, Obama enumeró sus logros en el campo migratorio, incluyendo la aceleración de trámites de visas legales, el reforzamiento de la seguridad fronteriza, y la deportación de criminales.

También destacó la "acción diferida", que suspende por dos años la deportación de los estudiantes indocumentados que obtendrían la legalización si el Congreso aprobase el DREAM-Act.

Después de criticar la medida como un parche temporal, Romney dijo finalmente el pasado 2 de octubre que respetaría la "acción diferida" para quienes ya la han obtenido, y aseguró que antes de que se venza ese alivio de dos años tendría un plan de reforma migratoria.

VOTO DE CONFIANZA

Diversos e influyentes periódicos a través de la nación, entre ellos de publicaciones hispanas, ya han dado su voto de confianza a quién consideran sería el mejor candidato para la presidencia.

Romney ha recibido el respaldo del Orlando Sentinel, New Hampshire Union Leader, Las Vegas Review-Journal, Reno Gazette-Journal y Columbus Dispatch.

Por su parte, Obama ha recibido el de Los Angeles Times, Tampa Bay Times, The Denver Post y Philadelphia Inquirer.

Entre los periódicos latinos, dos de los principales respaldaron la reelección de Obama haciendo hincapié en que el demócrata ha apoyado a la comunidad hispana en ámbitos como el empleo o la sanidad.

La visión de Obama "es inclusiva, mira para delante, promueve un crecimiento sin dejar rezagados", mientras que "la del exgobernador es divisiva y sus propuestas son las mismas que han llevado a la gigantesca disparidad de riqueza", lee la editorial de "La Opinión" de Los Ángeles.

Al igual que "El Diario/La Prensa", de Nueva York, incidió en el logro de Obama de aprobar la reforma de salud que ha permitido a nueve millones de latinos ser elegibles para beneficios médicos e incluye acceso a servicios de salud reproductiva para la mujer.

Otro de los puntos clave que inclinan la balanza en favor de la reelección para los dos periódicos es el del empleo.

Aunque el índice de desempleo entre los latinos "continúa siendo muy elevado en relación al promedio nacional ha descendido al 9,9 por ciento respecto a una tasa que ascendía al 11,1 por ciento en 2009.

Los dos diarios coincidieron en tildar el asunto de la inmigración como la "mayor desilusión" de la gestión llevada a cabo por Obama durante su primera legislatura.

Por ahora, el drama se traslada a Iowa, estado clave en la contienda y donde el diario "Des Moines Register", el más grande y más influyente del estado, que se mantendrá en vilo hasta el próximo domingo, cuando haga su anuncio oficial, y en torno al cual se desató una controversia.

La campaña de reelección de Obama divulgó el pasado 23 de octubre una entrevista con el diario después de que uno de sus editores se quejara de que la Casa Blanca presuntamente condicionó que no fuese publicada.

Según la transcripción de la entrevista, Obama afirmó que los republicanos le están ayudando a conseguir la reelección al alejar a los votantes latinos.

"Como esto es 'off the record', seré muy contundente. Si gano un segundo mandato, una gran razón por la que ganaré es porque el candidato presidencial y el Partido Republicano han alejado tanto a la comunidad latina, el grupo demográfico de mayor crecimiento en el país", dijo Obama.

Pero aun está por verse que tanto pesará realmente el voto latino este 6 de noviembre al sumarse al de la población general, y quién resultará vencedor en estos comicios que apuntan a ser unos de los encuentros más reñidos de la historia.

¿Será Obama, y sería entonces el demócrata finalmente capaz de cumplir sus promesas pendientes con la comunidad hispana desde el 2008? ¿O será Romney, y sería el republicano capaz de demostrar a quienes lo acusan de estar fuera de sintonía con la mayoría de latinos, que están equivocados?

Todo puede pasar.

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