Spanish

Los incendios en varias provincias de Ecuador
se han multiplicado en el último mes, avivados por fuertes vientos y
una sequía que, según los pronósticos meteorológicos, continuará hasta
octubre.

Para el director de la Secretaría Nacional de Gestión
de Riesgo (SNGR) de la provincia de Pichincha, Paúl Sánchez, los
incendios forestales han puesto al límite la capacidad de respuesta,
aunque indicó que el país está preparado para hacer frente a "un mes
más" de este tipo de dificultades.

Hasta el momento, los
incendios han arrasado unas 10.000 hectáreas de bosques, sobre todo en
la zona andina del norte y centro, así como en algunas regiones
costeras, según la SNGR, que en su estadística registra un muerto por
este tipo de hechos.

El Gobierno ecuatoriano ha declarado una
situación de emergencia en nueve provincias del país, aunque una de las
más afectadas ha sido Pichincha, cuya capital es Quito.

Sólo
en el distrito metropolitano de la capital, unos 1.000 efectivos de los
cuerpos de bomberos, las Fuerzas Armadas y la Policía, entre otras
instituciones, han tenido que redoblar los esfuerzos para hacer frente a
los incendios que han afectado los valles aledaños a la ciudad y focos
en el interior de la urbe.

Sánchez indicó en entrevista que lo que más le preocupa de los incendios es el lugar donde se han
producido, sitios de difícil acceso, donde no han podido llegar los
equipos para apagar el fuego a tiempo, incluso los helicópteros que han
sido destinados para apoyar la labor de los bomberos.

Mencionó, por ejemplo, que uno de los incendios de los últimos días se
produjo en una quebrada con una inclinación de hasta 40 grados en
pendiente y que desde el aire los helicópteros no podían hacer mucho
porque enfrentaban fuertes vientos que dificultaban sus sobrevuelos.

Contó también que se han reportado 14 incendios en un sólo día y casi de forma simultánea, lo que para él es algo "terrible".

"No podemos llegar a algunos sitios", pero hay que "combatir todos
los incendios" que se produzcan, señaló el director provincial de la
SNGR.

Aunque prefirió no dar cifras sobre gastos y pérdidas
causadas, ya que "por ahora se está trabajando en la respuesta" frente a
los incendios, Sánchez destacó la acción coordinada y conjunta de los
distintos organismos involucrados en la atención de la emergencia.

Tampoco quiso referirse al origen de los incendios, cuya
investigación está a cargo de la Fiscalía, pero señaló que de
comprobarse que algunos de ellos han sido activados de forma intencional
y "de mala fe", eso sería "una locura, un crimen".

Para
atender la emergencia en Quito, donde se han producido centenares de
incendios en el último mes, la SNGR ha contado con el apoyo de bomberos
de otras localidades y hasta ayuda de Colombia, que ha proporcionado dos
helicópteros con dispositivos para lanzar agua y materiales contra
incendios desde el aire.

Sánchez dijo que el asunto se
complica porque los incendios se han producido en varias regiones,
aunque lo "más visible" ha sido lo ocurrido en Quito.

En las
últimas horas se han reportado incendios en el sector de Chiriboga,
cerca de Quito por el sur; en la zona aledaña al volcán Cotopaxi y en la
provincia de Imbabura, en el norte de la sierra andina.

Sánchez dijo que este tipo de fenómenos, más allá del impacto ambiental,
hay que verlo "como una oportunidad para aprender" y emprender acciones
que permitan "estar preparados" y para que "el próximo año no se
repitan".

Asimismo, destacó la actitud de las comunidades
afectadas por los incendios, que "se han organizado" y demostrado que es
posible hacer una "acción común" para protegerse de este tipo de
hechos.

Para Sánchez, se debería reproducir en las zonas
vulnerables el sistema de vigilancia que se ha aplicado en los volcanes
Tungurahua y Pichincha, donde son miembros de los asentamientos cercanos
los que brindan el servicio de vigilancia y alerta temprana.

"De lo que se trata es de crear una cultura de seguridad, una cultura de
riesgo", porque "vivimos en un país que está bajo todas las amenazas:
incendios, inundaciones, sismos, erupciones... Lo único de lo que nos
salvamos es de los huracanes y tifones", apostilló.

Main Topic: 
Author: 
Plain Text Author: