Escribí algo en mi columna de la semana pasada que sigue resonando conmigo.  No porque fuera una revelación alucinante (ya quisiera), pero aun fue significativo - al menos para mí, y en este momento en el tiempo.  

Lo que escribí fue que, mientras que es constructivo mirar hacia atrás en los años difíciles que hemos sufrido en nuestras empresas como consecuencia de la recesión para aprender de nuestros errores, ahora es el momento de mirar hacia el futuro.  Basta con el pasado ya.  Ese tema ha sido discutido hasta la saciedad.  Nos hemos preguntado las preguntas difíciles de "¿qué diablos pasó?" a "¿qué podía haber hecho diferente?"  Ahora mismo, en este mismo momento, sólo hay una pregunta que importa para usted en su negocio, sólo una pregunta que debe contestar: ¿Y ahora qué? 

¿Qué hará usted hoy que cambiará su vida y su negocio para mejor?  Piénselo.  ¿Hay algo que ya ha previsto hacer hoy que efectivamente cambiaria las cosas en su trabajo?  No se permita conformarse con el mismo nivel de esfuerzo o expectativa.  Hay demasiado en juego.  Hay muchas más personas deseosas - no, desesperadas - para tener éxito en estos días así que si quieres triunfar en este mundo post-recesión, tiene que traer algo nuevo a la mesa.  Usted tiene que turbar mercado.

Términos tales como la turbación del mercado y la innovación o tecnología disruptiva se han utilizado en los negocios desde mediados de 1990, cuando Clayton Christensen introdujo por primera vez el concepto en un artículo de Harvard Business Review. La idea detrás de las innovaciones disruptivas es que ayudan a crear nuevos mercados mediante el mejoramiento de un producto o servicio de manera que el mercado no espera.  En otras palabras, uno se obliga a mirar a su producto o servicio desde una perspectiva diferente para encontrar una manera de agregar valor a su propuesta actual.  Cuando esto ocurre y puede ofrecer algo completamente diferente a lo que sus competidores ofrecen, más allá incluso de lo que los consumidores pueden esperar, usted ha alterado el mercado de manera efectiva.  Se ha distinguido a sí mismo y a su empresa de entre las masas y se ha convertido en el líder en el mercado.

Pero turbación del mercado y las innovaciones disruptivas no son conceptos complejos comerciales reservadas a los ejecutivos de empresas grandes.  Al contrario!  De hecho, estos términos se asocian típicamente con compañías ágiles, por lo general empresas pequeñas, que sorprenden a las grandes y más establecidas empresas y usurpan a su cuota de mercado, centrándose en lo que Mark Johnson, de la revista Bloomberg Business Week, se refiere a clientes subestimados.  "Esto sucedió cuando Southwest Airlines turbo a las grandes aerolíneas, cuando Craigslist turbo las secciones clasificadas de los periódicos de las grandes ciudades, y cuando Clínicas de Minutos de CVS turbó a hospitales y consultorios médicos.  "En el caso de Southwest Airlines, el negocio de venta de bajo coste y asientos-no-asignados para rutas cortas terminó convirtiéndo a Southwest Airlines en una de las aerolíneas de más rentabilidad en el mercado".

Pero centrarse en los clientes subestimados no es la única manera de perturbar el mercado.  Desde simples acuerdos de trabajo en equipo las fusiones y adquisiciones sofisticadas, forjando alianzas estratégicas con otras empresas que complementan su oferta de productos y apalanca el conocimiento y las relaciones es un excelente camino a la disrupción.  Alianzas permiten que empresas reescriban las reglas de enfrentamiento mediante la consolidación de una gama más amplia de capacidades.  Esto beneficia a los turbadores del mercado en que minimiza el riesgo y aumenta al máximo sus habilidades y recursos complementarios a la vez que la competitividad aumenta.  El consumidor beneficia gracias a un proceso de contratación más eficiente teniendo que lidiar con solo un punto de contacto reduciendo su carga administrativa.

Es hora de cambiar la forma de hacer negocios y recuperar la posición en el mercado.  Apalanca sus capacidades, recursos y contactos con socios estratégicos potenciales para turbar el mercado.  Turba qué y a quién actualmente ocupa el mercado y turba el modo en que compiten con usted añadiéndole a su propuesta de valor.  Sólo recuerda una cosa: ser el turbador en su mercado es sólo la mitad de la fórmula para el éxito duradero.  La otra mitad está en su preparación para ser el perturbado.

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Manny García-Tuñón