Spanish
Según reportes del Welcoming Center, más del 50 por ciento de los negocios en corredores de Filadelfia se han puesto en marcha por inmigrantes.

El pasado 25 de julio la alcaldesa de la ciudad de Baltimore,  Stephanie Rawlings-Blake, dio una noticia que dio la vuelta al mundo al enviar un mensaje a la comunidad latina de esa ciudad. 

En particular expresó su deseo para que los hispanos de la región ayuden a la ciudad a aumentar 10.000 familias en la población durante los próximos diez años. Como primer paso en marzo pasado firmó una orden que prohíbe a la policía preguntar sobre el estatus migratorio de las personas, especialmente pidió a las autoridades federales de inmigración no mencionar su cargo federal al arrestar a residentes.

Fue así como Baltimore se unió a otras ciudades como Detroit, Dayton y Chicago en la campaña de 'la ciudad más amigable para inmigrantes', un fenómeno poco común dentro del acalorado debate migratorio llevado al otro extremo en estados como Arizona, Alaba y Georgia, conocidos a nivel internacional por sus leyes antiinmigrantes.

Mientras que algunos aseguran que la lucha por la reforma migratoria es el movimiento de derechos civiles de nuestro tiempo, las aportaciones que los inmigrantes dejan a su paso hacen titubear hasta a los más conservadores residentes del país.

Filadelfia también ha dejado ver su interés por promocionar a la 'Ciudad del Amor Fraternal' como una villa global acogedora de inmigrantes.

Aunque la diversidad cultural se ha hecho cada vez más evidente en la ciudad y el estado, muy pocos saben el verdadero alcance de los beneficios apoyados por las manos inmigrantes.

La tienda de abarrotes P&G Giordano's Fruit and Produce, se localiza en South Philly justo en Italian Market, zona que también cuenta con una gran concentración de negocios inmigrantes.

¿Inmigrantes son buenos para Filadelfia?

En junio del 2011 el concejal 'at large' James Kenney llevó a cabo una conferencia de prensa donde habló sobre el fenómeno de inmigración en la ciudad y anunció el documento conocido como "Pennsylvania Compact", una guía sobre el debate de inmigración y el desarrollo de política migratoria.

Entre las directrices que incluye este documento, se encuentran una solución federal al problema de la inmigración indocumentada y además insta al Congreso estatal para liderar esfuerzos que aseguren la aplicación inteligente y efectiva de leyes federales que protejan las fronteras nacionales estadounidenses.

Específicamente pide a líderes estatales adoptar políticas razonables que aborden el fenómeno de inmigración en Pensilvania.

Entre los líderes presentes durante el evento se encontraban la presidenta emérita del Welcoming Center de Pensilvania, Anne O'Callaghan.

"Los inmigrantes representan el 11 por ciento de la fuerza laboral en la región de Filadelfia. En comparación con otras ciudades de EE.UU., los inmigrantes de aquí son más propensos a trabajar en ocupaciones gerenciales o profesionales. De hecho, representan casi un tercio de todos los trabajadores de este tipo en nuestra región", declaró O'Callaghan.

El Welcoming Center es una organización sin fines de lucro de desarrollo económico que cada año ayuda a más de 300 inmigrantes que cuenten con un permiso de trabajo para empleos de la región. 

Según un estudio reciente de esta organización, la ciudad también se beneficia de ventas, propiedades e impuestos de los salarios pagados por los residentes inmigrantes de Filadelfia, y de los ingresos generados por aquellos que viven fuera de la ciudad y viajan aquí para trabajar o ir de compras.

"Esos trabajadores cuentan con salarios sustanciales, ganancias anuales de $60.000 a $80.000 al año. Esos ingresos regresan a nuestra economía local a través de los impuestos sobre las ventas, la propiedad y los ingresos, así como a través de gastos de consumidores", dijo O'Callaghan.

Durante la última década Filadelfia ha experimentado un crecimiento sin precedentes.

Los resultados del Censo 2010 evidenciaron un cambio en la tendencia:  en la última década Filadelfia aumentó de 8.456 habitantes a 1.526.006, lo que significo un crecimiento del 0.6 por ciento.

Por primera vez en 60 años la población de la ciudad creció y fue en parte gracias a la inmigración que llegó a la región. 

"Filadelfia es una ciudad inusual porque, a diferencia de otras ciudades del país, los inmigrantes de aquí provienen de una excepcional variedad de países. Hay gente del oeste de África, del Caribe, del sureste de Asia, de toda Latinoamérica, del este de Europa", dijo Amanda Bergson-Shilcock, directora de alcance del Welcoming Center.

Bergson-Shilcock habló con AL DÍA sobre  los patrones más recientes de inmigración en la ciudad, entre los que destacan el aumento de la comunidad latina.

Agregó que en los últimos 15 años los inmigrantes nuevos que han aumentado en la ciudad son rusos y ucranianos en el noreste de Filadelfia, indonesios y mexicanos en el sur, y muchos inmigrantes del oeste de África en el suroeste de la ciudad, particularmente de Liberia, inmigrantes caribeños haitianos y dominicanos.

Uno de los principales beneficios es que los inmigrantes también inician negocios. "Nuestra organización ha estudiado los corredores comerciales a través de la ciudad, desde la avenida Baltimore hasta la calle 52 y la avenida Washington, la respuesta es la misma: Más del 50 por ciento de todos los negocios en esos corredores se pusieron en marcha por los inmigrantes", dijo O'Callaghan.

Para Bergson-Shilcock, otro factor importante que considerar es las conexiones internacionales que los inmigrantes traen consigo.

"Hace poco ayudamos a un abogado de origen colombiano a trabajar como manager de ventas en una compañía. Él estaba a cargo de las ventes en Latinoamérica, y por sus habilidades biculturales abrió las puertas a ese mercado", agregó.

Según el reporte 'Hispanic Philadelphia: Game changing demographics', en el 2010 el poder adquisitivo de los hispanos en el estado de Pensilvania fue de $14,2 mil millones.

También evidenció que existen 15.444 firmas lideradas por latinos en la región, 6,877 de ellas en Filadelfia. 

En cuanto a los salarios anuales, las compañías latinas en la región de Filadelfia tuvieron una nómina anual de $416 millones, $56 millones en la ciudad.

Pero los beneficios provenien de todo tipo de inmigrantes, no solo aquellos que cuentan con un permiso de trabajo.

En cuestión de ingresos económicos, los inmigrantes indocumentados también aportan en buena cantidad.

"Según 'Institute on Taxation and Economic Policy', durante la primavera del 2011 los inmigrantes indocumentados en Pensilvania pagaron $35 millones al año en impuestos, $7 millones  al años en impuestos a la propiedad y $ 93 millones en impuestos de ventas", declaró O'Callaghan.

Filadelfia, ¿ciudad del amor fraternal?

En el año 2000, la tasa poblacional de Filadelfia había disminuido medio millón (26,7 por ciento) respecto al Censo de 1990, fue por ello que el resultado del 2010 fue tan bien recibido.

Fue así como hace dos años, el alcalde Filadelfia daba las gracias a la comunidad inmigrante por haber aportado en gran parte en los resultados del Censo.

"Estoy orgulloso de ser el primer alcalde desde 1950 en anunciar un incremento en la población de Filadelfia. Tenemos individuos viniendo de todas partes de la región, del país y del mundo", declaró.

El alcalde aplaudió el crecimiento de los hispanos: "Cuando hablas de un crecimiento de casi 60 mil hispanos, los latinos forman una parte muy importante de constituyentes de la ciudad".

Nutter reconoció también el crecimiento de otras minorías. "El crecimiento de latinos ciertamente es una parte importante, pero también hubo crecimiento de la población asiática y afroamericana."

Desde entonces, la ciudad de Filadelfia, y más especificamente el alcalde, ha sido criticada por permitir la implementación de programas como 'Secure Communities ' y el Sistema de Comparecencia Preliminar (PARS)

Este acuerdo, que desde el 1 de julio de 2008 le permite a la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) acceso a los archivos policiales de la ciudad (PARS) en búsqueda de inmigrantes que hayan enfrentado cargos criminales.

En agosto del año pasado miles de inmigrantes quedaron desilucionados ante la renovación de este contrato durante tres años.

En declaraciones para AL DÍA, el concejal 'at large' James Kenny, quien en junio del 2011 había instado a las autoridades a poner fin a este programa, manifestó sentirse "decepcionado con una decisión que demuestra que a esta administración poco o nada le importa lo que suceda con los inmigrantes de Filadelfia".

Sin embargo, el flujo de inmigración continúa en la región dando buenos números de que hablar y poniendo a la ciudad en el mapa como una villa global.

 

Vías de revitalización en el código postal 19120

El corredor comercial de la calle 5, en el barrio de Olney al norte de Filadelfia, es una pequeña villa global donde los residentes pueden disfrutar de barbacoa coreana, obtener una consulta médica con un acupunturista chino, o comprar donas de un negocio camboyano.

"El factor común entre los comerciantes, ya sean latinos, africanos o asiáticos, es que todos trabajan muy duro. Muchos de ellos son una segunda generación joven a la que se le ve mucho potencial", dijo Melissa Kim, directora del Proyecto de Revitalización de la Calle 5.

Para Philip Green, coordinador de desarrollo económico del proyecto,  los servicios que provee la organización es muy positiva para los residentes del lugar, y que la burocracia que existe en el sistema para comenzar un nuevo negocio puede resultar un verdadero dolor de cabeza.

"Son muchas trabas entre papeleos como la inspección de licencia y el código de zonificación que es de hace 60 años y es muy anticuado. Nuestra inciativa guía y educa a aquellos comerciantes que están listos para producir pero no necesariamente para pasar por el sistema", declaró Green.

Desde el 2005, esta organización se ha encargado de trabajar con los comerciantes del área, los residentes y las escuelas aledañas para mejorar el ambiente y la seguridad del barrio.

El proyecto fue fundado por Barbara Bishop, quien en 2006 presentó una propuesta al Dr. Yu, director del Centro de Servicios de Desarrollo para la Comunidad Coreana.

"Estamos trabajando en un nuevo plan de revitalización para la área entre el Roosevelt Boulevard y la línea SEPTA. Los negocios ya están ahí, el problema es que nunca han sido administrados, así que nuestro programa de administración del corredor es importante porque permite a los pequeños negocios realmente organizarse y centrarse en sus fortalezas. Queremos un barrio más limpio, unido y más seguro, además de promocionarlo para residentes locales de toda la ciudad y la región", dijo Kim.

Esta área del código postal 19120 es considerada una de las más diversas en la ciudad comenzando con el Centro de Oro, conocido como el corazón de la comunidad puertorriqueña, que se extiende por el norte a través de la calle Hunting Park, terminando en "Korea Town" en los límites al norte de la ciudad.

El plan de revitalización se concentrará entre la zona donde predomina la comunidad hispana en el sur, y se extenderá hacia el norte donde abundan los negocios asiáticos.

Los negocios reflejan la diversidad cultural donde se pueden encontrar por un lado la panadería italiana 'Oteri's', para después continuar y toparse con un salón de cortes dominicano y acabar almorzando comida sureña en el famoso Ribs-R-Us. 

"Para poder ver resultados desarrollamos un plan estratégico desde agosto del año pasado hasta julio de este año. Planeamos implementar el plan durante los próximos tres años", agregó Kim.

Uno de los aspectos claves de este plan es el alcance con los residentes del barrio, ya que planean involcrar a los miembros del corredor y vecinos en  gran parte de la implementación del plan.

La revitalización incluirá la seguridad y limpieza del barrio, la condición de los edificios más dañados, aumentar actividades cívicas y aumentar la calidad de vida para los residentes.

Esquema del plan de revitalización donde se le preguntará a los residentes sugerir nuevas localidades para negocios.
Main Topic: 
Author: 
Plain Text Author: