Spanish

Legisladores hispanos de la Cámara de Representantes han vuelto a presionar al senador republicano Marco Rubio para que, desde la oposición, reúna los votos para la confirmación de Mari Carmen Aponte como embajadora de Estados Unidos en El Salvador.

En una carta enviada a Rubio, los miembros del Grupo Legislativo Hispano de la Cámara Baja (CHC, en inglés) le pidieron que tome medidas para garantizar la confirmación de Aponte en el cargo.

Los legisladores destacaron la necesidad de que EE.UU envíe pronto su representante a El Salvador, y describieron a Aponte como una funcionaria "altamente cualificada" y una férrea "defensora de los valores democráticos estadounidenses".

Aponte, quien ocupó el cargo de forma interina desde agosto de 2010 a diciembre pasado, logró en ese período forjar alianzas con líderes salvadoreños de todos los partidos políticos.

También defendió los intereses de EE.UU en la región y negoció un acuerdo con el Gobierno de San Salvador para combatir la violencia de las pandillas y el crimen organizado, señalaron en la misiva con fecha del pasado 7 de junio.

"Sus relaciones con funcionarios militares salvadoreños condujeron al primer despliegue de tropas latinoamericanas en Afganistán", agregaron los congresistas.

Aponte fue inicialmente propuesta por el presidente Barack Obama en diciembre de 2009, pero su nominación se mantiene bloqueada por el senador republicano Jim DeMint.

Por ello, en vez de mayoría de simple, se requieren al menos 60 de 100 votos en el Senado para destrabar el proceso.

El 12 de diciembre pasado, la oposición republicana en el Senado, entre ellos Rubio, torpedeó el voto definitivo de Aponte en el cargo.

Posteriormente, Rubio envió una carta al Departamento de Estado en la que señaló que ya no se oponía a la confirmación de Aponte, de origen puertorriqueño, como embajadora en San Salvador. El distrito que representa Rubio en el centro de Florida incluye una vasta comunidad boricua.

Uun portavoz de Rubio, Alex Burgos, subrayó que el senador ya había reunido los votos comprometidos a favor de Aponte.

"Los demócrata controlan el calendario en el Senado y durante seis meses no han hecho nada sobre este nombramiento", observó Burgos.

En general, un nombramiento interino sólo dura un año, tras lo cual, si no hay consenso en el Senado, la Casa Blanca debe designar a otra persona al cargo.

Sin embargo, tras el bloqueo del voto en diciembre pasado, el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, recurrió a dos herramientas parlamentarias para mantener con vida el nombramiento de Aponte.

Este nuevo esfuerzo, según su oficina, sería la última oportunidad para lograr la confirmación de la funcionaria.

"El senador Reid quisiera lograr la confirmación de Aponte lo más pronto posible, porque ella hizo un buen trabajo en El Salvador. Pero no tenemos los votos de los republicanos... si el senador Rubio los consigue, entonces tendríamos el camino despejado", dijo José Parra, un portavoz de Reid.

Main Topic: 
Author: 
Plain Text Author: