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El doctor de origen puertorriqueño, Eli Avila, fue nombrado secretario de salud de Pensilvania por el gobernador Tom Corbett y es el primer hispano en ocupar este cargo.

 

En enero del 2011 un nuevo líder llegó a la oficina del Departamento de Salud de Pensilvania. Bajo su mando se encuentran 1400 empleados distribuidos en seis oficinas en distintos distritos, 60 centros de salud estatales y 10 centros de salud en varios condados, además de un presupuesto de $800 millones.

Su misión, sin embargo, es aun más grande que el número de cuerpos bajo su mando. Sobre sus hombros recae la responsabilidad de evitar lesiones y enfermedades  en 12.5 millones de residentes en el estado, además de proveer acceso a atención médica apropiada para todo aquel que la requiera.

Se trata del secretario de salud del estado, el doctor Eli Avila, el primer hispano en la historia en ocupar este cargo, y quien desde hace poco más de un año se encarga de velar por la salud pública de los residentes de Pensilvania.

"Estoy comprometido a protejer la salud de toda persona. Actualmente nos encontramos en una encrucijada entre el aumento de costos de servicios de salud y los avances en la medicina. La combinación de estos dos elementos permite a las personas vivir a largo plazo, y al mismo tiempo, aumenta el costo de las enfermedades crónicas", declaró Avila en entrevista exclusiva para AL DÍA. 

Avila inició la entrevista al hablar sobre los aspectos positivos de la salud en los hispanos. 

Según el secretario, aunque se podría pensar que los hispanos están en peor estado de salud,  ciertas estadísticas muestran que en muchos casos, se encuentran igual o mejor que el resto de la población.

"Por ejemplo, los hispanos de Pensilvania tienen una mejor salud en áreas clave, incluyendo tasas significativamente más bajas de muerte por cáncer, enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares", agregó Avila.

Sin embargo, a pesar de este buen inicio en la conversación, buena parte del pronóstico latino de salud cuenta con números desafiantes y retos que requieren atención inmediata para evitar una propagación mayor del problema. 

Desde 1990, la población hispana en Pensilvania se ha triplicado aumentando de 232.000 a casi 720.000 en 2010. 

Según un reporte de la Oficina de Equidad en Salud, en 2010 el 33,5 por ciento de los hispanos en Pensilvania vivían en la pobreza, en comparación con el 28,4 por ciento de los afroamericanos y 10,6 por ciento de los blancos. Entre los menores de edad, 41 por ciento de los niños latinos viven en la pobreza, en comparación con el 37 por ciento de los niños afroamericanos y 13 por ciento de los blancos.

"Entre los resultados más alarmantes de nuestros reportes se concluyó que los latinos presentan mayores tasas de muerte por VIH. La prevalencia de estos casos entre los hispanos fue siete veces mayor que en los blancos", explicó Avila.

También declaró que el mayor porcentaje de personas con asma son de origen hispano y  que "la constante amenaza de las tasas de obesidad aumentaron de un 27 por ciento en 2004 a 34 por ciento en 2009".

El secretario dijo sentirse muy preocupado por el estado de la salud latina. "Sin embargo", declaró,  "la buena noticia es que la mayoría de estas enfermedades pueden prevenirse".

Precisamente el alcance a la información y varias estrategias de prevención son la carta bajo la manga que el doctor Avila se propone a utilizar para mejorar la salud entre los latinos.

El departamento informó que el 66 por ciento del presupuesto de este año se utilizará para las medidas preventivas de enfermedades.

Durante la entrevista, Avila mencionó los esfuerzos que se han realizado para tener un mayor alcance en la comunidad latina que incluyen la colaboración con organizaciones comunitarias.

"Hemos implementado campañas de salud en español en distintos medios de comunicación, además de distribuir folletos e información sobre los centros de salud también en español", dijo Avila.

Agregó que para que la prevención de enfermedades funcione se necesita armar a la gente con la información correcta. "Si los residentes no están al tanto de lo que estamos haciendo, nuestros esfuerzos no tienen sentido". 

Y aunque para el Departamento de Salud la prevención es el ingrediente clave en la receta para hacer frente a la mayoría de las necesidades de atención médica, el personal con el que cuenta no refleja precisamente el aumento en la población latina. 

Actualmente de los 1400 empleados trabajando para este departamento, solo ocho de ellos, incluyendo al Dr. Avila, son varones latinos.  En cuanto al número de mujeres, son 17 las empleadas de origen hispano.

"El problema es encontrar a los candidatos latinos, creo que debemos hacer un mucho mejor trabajo en localizarlos. Nuestro reto es identificar donde están  esas oportunidades y obtener solicitudes latinas para el departamento", comentó Avila.

Es así como se planea tener una mejora en la salud latina de Pensilvania, identificando los problemas, dónde están ocurriendo y buscando la participación de los que se vean afectados.

A través de la Oficina de Equidad en Salud, se han recopilado datos que permiten identificar a los dos primeros puntos en la lista. "Sabemos que hay disparidades en la salud que se producen y sabemos en qué poblaciones se están produciendo. Pero nos falta la participación de la comunidad, por eso estamos aquí", concluyó Avila.

 

 

 

 
Las tasas más altas de hospitalizaciones por asma se encuentran en Filadelfia. Según un reporte del Departamento de Salud de PA, la tarifa media por cada hospitalización por asma es de $22.718.

 

Quitándole el aire a los hispanos

El asma es una enfermedad crónica de los pulmones que limita a las personas para poder realizar el proceso de respiración normalmente.

 Según la Asociación  Americana del Pulmón,  cerca de 25 millones de personas en EE.UU. sufre de esta enfermedad, incluidos 3 millones de hispanos.

"A menudo he trabajado con familias latinas que enfrentan algunas limitaciones, tales como barreras idiomáticas y condiciones socioeconómicas adversas. Para algunos esta enfermedad puede ser un desafío de enormes proporciones", declaró para la asociación la doctora Evelyn Montalvo-Stanton, del Departamento de Pediatría de la Facultad de Medicina de Nueva Jersey. 

La doctora Montalvo explica en un reporte de la asociación titulado 'Luchando por el aire: La carga del asma en los hispanos', cómo muchas familias latinas utilizan la sala de emergencias como método principal de tratamiento para esta enfermedad, lo que causa un cuidado inconsistente en la mayoría de los pacientes. 

El reporte plantea quelos puertorriqueños son especialmente afectados por la enfermedad al ser más propensos de tener asma que cualquier otro grupo de la población.

Los méxicoestadounidenses, por contraste, presentan los índices más bajos de asma; aunque hay evidencia que sugiere que son muy pocos los que reciben diagnóstico.

En Pensilvania el más reciente diagnóstico no fue muy aliciente para el Departamento de Salud. Para mala suerte de los latinos, estos cuentan con el mayor porcentaje de personas con asma en el estado.

Y es precisamente en Filadelfia donde se presentan las tasas más altas de hospitalizaciones por asma. Alrededor de 54,1 pacientes, por cada 10,000 habitantes, son hospitalizados; esto es casi tres veces más que en todo el estado.

La tarifa media para cada hospitalización por asma es de $ 22.718. Esta cifra podría ser un verdadero problema para los miles de latinos que viven sin una cobertura médica adecuada. 

"La prevención del asma es posible si las políticas correctas se implementaran, y si se enfocara a la contaminación en general que muchas veces podría crear casos de asma crónicos", comentó el Dr. Avila.

 El reporte también mencionó que las principales causas que aquejan a los latinos con la enfermedad del asma son la falta de acceso a la atención médica de calidad, pobreza, tensiones sociales y susceptibilidad biológica.

 

 

 

 
En 2005, 15,1% de los casos de sida fueron diagnosticados entre latinos. Para el 2010, los hispanos representaron el 20,8% de los casos diagnosticados con sida.

 

El sida y la necesidad de educación 

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) son un problema creciente entre la comunidad hispana. Existen grandes diferencias entre los blancos no-hispanos y latinos con respecto a casi todas las enfermedades de transmisión sexual.

En Pensilvania para el período entre 2005 y 2010, los métodos más frecuentes de transmisión del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (sida) entre los hispanos fueron a través del contacto sexual heterosexual (42 por ciento) y el uso de drogas inyectables (29 por ciento), seguido de contacto homosexual de hombre a hombre  (15 por ciento).

También en 2005, un 15,1 por ciento de los casos de sida fueron diagnosticados entre latinos. Para 2010, los hispanos representaron el 20,8 por ciento de casos diagnosticados con sida. 

 Ese mismo año, adultos latinos fueron más propensos a realizarse la prueba del VIH  en comparación a los blancos de entre 18 y 64 años de edad.

"Creo que lo más importante para  solucionar los altos números de VIH en los latinos es educar y romper con los tabús culturales sobre el tema", declaró Avila, "esto es  algo que debe hablarse libre y abiertamente".

    También mencionó la importancia de informar a las personas sobre esta enfermedad para acabar con las malinterpretaciones. 

Avila recordó que cuando comenzó en la escuela de medicina ni siquiera se le llamaba sida. "Para evitar asumir o estereotipar cuestiones sobre este tema es importante ser sensibles  y cuidadosos con lo que uno escoge  creer o expresar".

Organizaciones como la Iniciativa Educativa para Latinos Homosexuales y Lesbianas (GALAEI) cuentan con un fuerte enfoque sobre la educación sexual y prevención del sida y el Virus de Inmunedeficiencia Humana (VIH).

Sobre esto, su directora, Elicia González, destacó en entrevista para AL DÍA que el trabajo de GALAEI causa un impacto social importante "al llevarle educación a las poblaciones con alto riesgo de contagio".

Para ella, el trabajo cobra mayor relevancia si se tiene en cuenta que "los latinos en general son una de las comunidades más desproporcionalmente impactadas por el VIH/sida; representan el 18 por ciento de la población nacional con VIH y el 17 por ciento en nuevas infecciones".

 

Latinos con obesidad continúan en ascenso

"En el condado de Suffolk (NY) se implementó una inciativa sencilla en una guardería para educar a padres e hijos latinos sobre comida nutritiva. Plantaron un jardín con vegetales que después utilizaban en clases de cocina", contó el Dr. Avila durante la entrevista.

El secretario de salud está a favor de este tipo de medidas que  sensibilizan culturalmente sobre los peligros de los malos hábitos alimenticios.

La obesidad es un problema de salud importante y creciente entre los latinos. Esta enfermedad está fuertemente conectada con mayores tasas de diabetes y enfermedades cardiacas.

 Las tasas de obesidad entre los hispanos de Pensilvania aumentaron de 27 por ciento en 2004 a 34 por ciento en 2009. Entre 2008 y 2010, aunque el porcentaje de  hispanos con sobrepeso y obesidad fue de 65 por ciento y comparable al 63 por ciento de los blancos, la comunidad hispana tuvo mayor porcentaje de obesidad.

En Filadelfia se encontró que el 64 por ciento de los adultos y el 57 por ciento de los niños, entre 6 y 11 años, tienen sobrepeso o son obesos.

Según NCLR, los hispanos se encuentran en un riesgo mayor al resto de la población estadounidense porque comúnmente tienen poco acceso a comida nutritiva que sea asequible. Según Leadership for Healthy Commuities, los barrios hispanos tiene un tercio de supermercados en comparación a otros barrios.

En 2010, NHCSL reportó que la principal causa de muerte en latinos son las enfermedades cardíacas, y entre los 10 padecimientos principales al menos la mitad pueden ser relacionados a la obesidad.

NCLR  también encontró que un hogar de bajos recursos impide a las familias comer bien, las infraestructuras débiles en las comunidades complican el acceso a los alimentos nutritivos y la falta de transporte adecuado implica que las familias inviertan dinero y tiempo extra para adquirir comida saludable.

"Quisiera ver programas educativos como el del jardín en las ciudades, donde se pueda educar a los padres e involucrar a las escuelas", dijo Avila.

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