Las tarjetas de crédito prepagadas tienen altos cargos de uso y ofrecen escasas protecciones para quienes las utilizan, una cantidad cada vez mayor de consumidores de bajos ingresos, revela un informe publicado recientemente.

El uso de estas tarjetas recargables, que se pueden usar para hacer pagos de forma similar a las tarjetas de débito, están en aumento pese a que en muchos casos tienen costosos cargos "sorpresa", advierte el reporte de Consumers Union.

Según cifras de la Reserva Federal citadas por la organización, en 2006 se llevaron a cabo cerca de 312 millones de operaciones con tarjetas prepagadas por un valor de 13.300 millones de dólares.

"Todas las tarjetas que hemos revisado son costosas y vienen con muchos cargos que el consumidor no espera", dijo Norma García abogada de Consumers Union.

De acuerdo con la organización, que evaluó los términos y condiciones de 19 tarjetas prepagadas, muchas tienen una serie de cargos "sorpresa" que se acumulan con rapidez.

"Las personas abren estas tarjetas con la esperanza de que les ayuden a crear un récord crediticio, pero en realidad estas tarjetas no les van a ayudar de esa manera y en muchos casos se van a encontrar con cargos ocultos que le van a restar mucho valor", indicó la experta.

Consumers Union encontró que las empresas emisoras pueden reportar actividad de "construcción de crédito" a una agencia de reporte de crédito menos utilizada o reportar sólo el pago de los cargos mensuales de la tarjeta.

La investigación además encontró que 12 de las 19 tarjetas prepagadas evaluadas cobran a los consumidores un cargo por activación, que puede ser desde 3 dólares, como en el caso de las tarjetas Walmart Money y nFinanSe, hasta un cargo de casi 40 dólares para la tarjeta First Vineyard.

Asimismo, al menos 16 de las 19 tarjetas cobran tasas mensuales, que van desde 2 dólares con 95 centavos en el caso de la tarjeta nFinanSe, hasta 9 dólares con 95 centavos en las tarjetas NetSpend VISA, Rush y AccountNow.

Todas las tarjetas evaluadas efectúan cargos por retiro de efectivo de los cajeros automáticos o ATM en Estados Unidos y al menos 18 cobran cargos por consulta de saldo.

Al menos 15 de las 19 tarjetas prepagadas tienen cargos por brindar un estado de cuenta impreso, cuyo monto oscila entre uno y casi seis dólares, aunque todas tienen acceso gratuito a consultas de estados de cuenta a través de Internet.

Si bien la mayoría de las empresas emisoras de tarjetas prepagadas brindan atención al cliente sin cargo alguno, en el caso de la tarjeta BuyRight los usuarios deben pagar un dólar para hablar con un representante de servicio al cliente, mientras que la tarjeta Exact cobra 3,95 dólares por llamada.

Algunas de las empresas cobran cargos de servicio al cliente luego de una determinada cantidad de llamadas gratuitas, de acuerdo con el informe.

Nueve de las 19 tarjetas investigadas tienen cargos por inactividad que oscilan entre un 1,95 dólares al mes luego de 90 días de inactividad en el caso de Rush Card, hasta 9,95 dólares por mes con la tarjeta Exact.

Consumers Union encontró que 13 de las 19 tarjetas analizadas tienen cargos por sobregiro o "exceso en el límite".

La mayoría de las emisoras de tarjetas de crédito que cobran cargos por sobregiro pero no especifican la cantidad de dicho cargo, según el informe.

Asimismo, el informe encontró que los consumidores no están protegidos en aquellos casos en los que las tarjetas se pierden o son robadas y utilizadas por otras personas de forma fraudulenta, como sí ocurre con los usuarios de tarjetas de débito.

"Estas tarjetas no tienen las mismas protecciones que las tarjetas de débito y de crédito, y muchos consumidores no lo saben", advirtió García.

En el caso de las tarjetas de crédito o débito, cuando una persona la pierde y la reporta como robada o perdida en dos días hábiles, la responsabilidad del consumidor se limita hasta 50 dólares o hasta 500 dólares en caso de que haya sido reportada hasta luego de dos días hábiles. 

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Andrea Vega / Redacción AL DÍA