Spanish

Santiago de Cuba, la ciudad "héroe" y cuna de
la revolución liderada por Fidel Castro, comparte estos días su
habitual ebullición callejera con los preparativos para recibir en marzo
a Benedicto XVI, el segundo papa que la visitará en menos de 15 años.

Todavía en sus calles no hay carteles que anuncien la llegada del
pontífice el próximo 26 de marzo, pero los santiagueros están al tanto
de las reparaciones que se realizan en avenidas, edificios y en la Plaza
"Antonio Maceo", donde ese mismo día el papa oficiará su primera misa
al aire libre en la isla.

"Me agrada que venga el papa, por el
futuro, por la fe, por el respeto y la unidad de los cubanos", dijo Cruz María Merino, una maestra de 53 años que trabaja en el centro
de la urbe.

Mayelín, una santiaguera de 36 años, cree que
Benedicto XVI "influirá en los lazos de amistad de Cuba y el mundo",
ayudará a difundir "la verdad social y religiosa" del país, y aventura
que incluso intercederá por el caso de los agentes cubanos condenados en
EE.UU. por espionaje.

Ubicada entre el mar y las montañas de la Sierra Maestra, Santiago se
ubica a unos 950 kilómetros al este de La Habana, es la segunda ciudad
en importancia de la isla con medio millón de habitantes y fue capital
hasta 1556.

Se dice que es la urbe más caribeña del país, con
tradición de carnavales, músicos y poetas callejeros, altas temperaturas
y una fama plasmada en vallas y carteles por todas partes: "Santiago de
Cuba, rebelde ayer, hospitalaria hoy y heroica siempre".

La guerra, la política y la cultura han sido atributos constantes de Santiago desde tiempos de la colonia.

De ella salieron decenas de generales independentistas, allí nacieron
carismáticos músicos como Miguel Matamoros, Sindo Garay o Compay
Segundo, y fue donde se inició la revolución cubana con el fallido
asalto al cuartel Moncada en 1953.

En 1998 Juan Pablo II
celebró en la Plaza "Antonio Maceo" la tercera misa de su histórica
visita a Cuba con una homilía dedicada al patriotismo que fue presidida
por el entonces ministro de las Fuerzas Armadas y actual presidente,
Raúl Castro.

Como ocurrió entonces con el viaje de Juan Pablo
II, algunos en Santiago creen que la llegada de Benedicto XVI predice
"cambios", y mencionan como buen síntoma el "desahogo religioso" y
público que acaban de vivir los cubanos con la peregrinación nacional de
la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre entre 2010 y 2011.

"Yo soy 'fidelista', no soy muy de Raúl, pero hay que darle una
oportunidad porque está haciendo cosas interesantes y esta visita del
papa también traerá cambios favorables e importantes", dice a Efe
Sergio, un músico ambulante y electricista de 52 años.

El
general Raúl Castro, de 80 años, es visto como el artífice del inédito
diálogo que abrieron en 2010 el Gobierno y la Iglesia católica, cuya
mediación facilitó el proceso de liberación de más de un centenar de
presos políticos muchos de los cuales viajaron a España.

Las
imágenes de un Raúl Castro sonriente abundan en las vallas de la ciudad.
En algunas aparece con su hermano y antecesor, el expresidente Fidel
Castro, junto a mensajes que llaman a la "unidad" y al "esfuerzo de
todos".

En 2008 Raúl Castro encabezó por primera vez como
gobernante el acto por el Día de la Rebeldía Nacional en Santiago, una
de las fechas más significativas de la revolución, y en 2011 distinguió a
la ciudad con su presencia en el desfile del Primero de Mayo, rompiendo
la tradición de la presencia presidencial en La Habana.

Su
gobierno ha impulsado la llamada "obra del siglo" en Santiago, una
inversión de más de 160 millones de dólares (121 millones de euros) para
rehabilitar el acueducto de la ciudad y paliar el grave problema de
abastecimiento de agua que la urbe arrastra desde hace décadas.

Por otra parte, las reformas económicas del general Castro se han
notado en Santiago del mismo modo que en el resto del país, con un
aumento de los trabajadores del sector privado (se estiman actualmente
en unos 25.000) y la aparición de decenas de negocios de renta
(alquiler) de habitaciones, restaurantes y puestos de venta de
artesanía.

La ciudad, que se prepara para celebrar sus 500
años en 2015, podría recibir en marzo entre 100.000 y 150.000 personas
con motivo de la visita papal, según dijo a Efe una fuente del
Arzobispado de Santiago de Cuba.

Se prevé que los peregrinos
lleguen principalmente desde las provincias del este, de Ciego de Ávila a
Guantánamo, para asistir a la misa del día 26, en tanto los de la
región occidental deben concentrarse en el culto que tendrá lugar en La
Habana el día 28.

Pero los santiagueros recuerdan que en su
territorio, en el cercano poblado de El Cobre, se ubica el Santuario
Nacional de la Virgen de la Caridad que el papa también visitará y donde
la devoción podría romper todos los cálculos.

Main Topic: 
Author: 
Plain Text Author: