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Para sorpresa de muchos en Estados Unidos, los empresarios latinos se han convertido en innovadores en el mundo de los negocios amigables con el medio ambiente.

Ellos han transformado los valores que heredaron de su familia en un arma para sobresalir en la economía.

Mientras sus padres y abuelos intentaban ahorrar y sacar el máximo provecho de lo que tenían para satisfacer una necesidad, los empresarios hispanos de hoy aplican esas enseñanzas en la operación de sus empresas.

"Los latinos tienen una tendencia histórica y cultural de conservar y reutilizar recursos. No es sorpresa que hoy los hispanos estén al frente de muchas iniciativas ambientales sostenibles y que en el proceso estén haciendo dinero", dijo Graciela Tiscareño-Sato.

Tantos son los empresarios latinos innovando en el campo de los llamado negocios verdes, que ella escribió un libro en el que recopila los perfiles de algunos de ellos.

"Latinnovating: Trabajos verdes y los latinos creándolos" (Latinnovating: Green American Jobs and the Latinos Creating Them), será publicado el próximo 14 de mayo.

Según Tiscareño, de 44 años, los latinos tienen un arraigo cultural por la defensa del medio ambiente. En la cultura latina existen muchos ejemplos que ahora el resto de los estadounidenses consideran son verdes, entre ellos sacar el máximo provecho de los recursos.

"Lo que descubrí después de ver a estos empresarios, es que así como yo en mi familia, crecimos con una mamá muy ahorradora", dijo Tiscareño, nacida de padres mexicanos en El Paso, Texas. "En las familias latinas vemos el ejemplo de las mamás que reutilizaban las cosas de una manera creativa. En nuestra comunidad crecimos siempre pensando cómo sacar el mayor provecho de lo que tenemos".

Según Tiscareño, estos son valores que el resto de personas en Estados Unidos están adoptando.

"Los latinos de verdad creemos que no debemos gastar ni desperdiciar nada. Apenas ahora lo está aprendiendo el resto del país".

Tiscareño recuerda con humor algunas de las estrategias que han cobrado fuerza en California, en donde vive, para reducir el consumo de energía en la vivienda.

"Mi abuelita tenía luz solar, ahora lo llaman 'solar tubing', pero para nosotros era un hoyo en el techo. Es algo que se ha usado por años en nuestra cultura y está regresando".

En el libro, Tiscareño retrata a diez empresarios hispanos en Estados Unidos que han visto en los llamados negocios verdes y en sus políticas amigables con el medio ambiente una oportunidad para sobresalir en la economía.

"He escogido líderes en innovación, hombres y mujeres latinos, para demostrar que los hispanos educados están utilizando su ética de trabajo, talento, pensamiento innovador, la defensa por el medio ambiente arraigado a su cultura, y su espíritu creativo para mejorar Estados Unidos para todos".

Cuando se habla de negocios verdes lo primero que salta a la mente es la industria del reciclaje. Sin embargo, las ramas que estos diez latinos abarcan van desde las redes de energía, los sistemas industriales de iluminación, la construcción de edificios verdes, hasta la impresión comercial, las infraestructuras de comunicación e incluso el diseño de moda.

Aunque no hay cifras especificas de los negocios ecológicos de latinos, dos de cada tres negocios nuevos en Estados Unidos son hispanos, según la Oficina del Censo.

"Los latinos estamos poniendo nuevos negocios a un ritmo más rápido que el promedio nacional", dijo Tiscareño.

Esto representa, según la autora, una gran oportunidad para que la minoría de más rápido crecimiento en EE.UU. innove en el campo de los negocios verdes.

"Cuando empecé la investigación para mi libro encontré muchos negocios verdes de latinos muy rápido. Desafortunadamente, la mayoría de estadounidenses no tiene idea de estas innovaciones, contribuciones y oportunidades. Es tiempo de cambiar esta conversación".

Todo comienza con la intención

 

"Adoptar estrategias verdes en una empresa, más que un gasto, representa la oportunidad de sobresalir ante un creciente número de consumidores que se preocupa cada vez más por el medio ambiente"

Graciela Tiscareño-Sato

Un 'negocio verde' es aquel que tiene la intención de hacer buenos productos de una forma más responsable para conservar el ambiente.

"Te da dinero, hay clientes, mercado, servicios, pero lo diferente es que el dueño, los ejecutivos y los empleados tienen la intención de hacer menos daño al medio ambiente", dijo Tiscareño.

Según ella, los líderes latinos en negocios verdes identificaron problemas en su campo y ahí encontraron la motivación para hacer las cosas de una manera más ecológica.

"Estaban haciendo procesos y productos con los que no se sentían bien, y que representaban un conflicto con los valores latinos de conservación del ambiente, así que decidieron dejar la estructura corporativa para hacerlo mejor".

El primer paso para un negocio verde es analizar cada proceso dentro de una empresa, desde la compra de materia prima, hasta la distribución de productos.

"Hay que ver dónde compran materiales, cómo son transportados, dónde se cultivan, pensar en el tiempo de vida del producto, y pensar si lo debemos hacer así o si podemos cambiar algo", agregó.

Tiscareño recomienda tomar en cuenta, también, el consumo de la electricidad, las necesidades de las instalaciones –como el clima artificial, el aislamiento, y la iluminación–, pero sobretodo, considerar si los productos y servicios que utiliza y compra una empresa son los más eficaces o si solo se usan por costumbre o conveniencia.

 "Todo se puede hacer mejor, con más responsabilidad y con menos recursos y consumo de energía. Hay que pensar cómo se puede hacer mejor de lo que se ha hecho por muchos años".

Una alternativa para negocios grandes y pequeños

Aunque hay quienes piensan que los 'negocios verdes' son exclusivos para empresas con gran capital, Tiscareño argumenta que hasta el negocio más pequeño puede hacer algo en pro del medio ambiente.

Para su libro, ella tuvo que decidir si lo imprimiría en material nuevo o reciclado, así como la forma en que sería distribuido.

"En Estados Unidos tenemos un sistema de distribución que es un desastre... cuando investigué cuántos viajes tomarían para que mis libros lleguen a las tiendas, me di cuenta que eran muchos, que sería muy costoso y que lastimaría al medio ambiente,  así que decidí una estrategia de distribución verde".

Para Tiscareño y su empresa, formada exclusivamente por la autora y su marido, la venta de su libro por internet, a través de Amazon, es la solución más amigable con el medio ambiente, pues evita viajes, gasolina, y emisiones de carbono.

Tiscareño advirtió que mientras algunos productos verdes son más económicos que aquellos que no lo son, otros aún resultan un poco más costosos. Pero ella tiene la esperanza de que esta diferencia sea cada vez menor conforme más empresas y consumidores le den preferencia a los productos amigables con el medio ambiente.

"No siempre va a costar más, los precios van a bajar, pero será con el tiempo", dijo Tiscareño.

La autora agregó que adoptar estrategias verdes en una empresa, más que un gasto, representa la oportunidad de sobresalir ante un creciente número de consumidores que se preocupa cada vez más por el medio ambiente.

Ella ve también una oportunidad en los barrios latinos en dónde los productos verdes tal vez no sean tan accesibles todavía.

"Eso cambia cuando alguien en la comunidad decide que tiene que cambiar", dijo Tiscareño, quien recordó una iniciativa de educación nutricional en 'East L.A.' que además, llevó productos orgánicos de granjas locales a esta comunidad con alta concentración de hispanos.

"Antes no veías un tomate fresco a 20 millas, y ahora están poniendo un 'farmer's market'".

Un ejemplo de educación

"La experiencia latina, más una educación superior, representa una oportunidad de posición, innovación y liderazgo", dijo Tiscareño.

Ese es precisamente el mensaje de su libro. Ella lo escribió pensando en los estudiantes de 'high school', universitarios, y profesionistas jóvenes, que buscan tomar decisiones respecto al futuro de su carrera en un periodo en que la economía de EE.UU. atraviesa una transformación.

Tiscareño pretende impulsar a los jóvenes hispanos a explorar el camino educacional y profesional de los empresarios latinos que retrata en su libro.

"Estoy determinada a proveer a los jóvenes con modelos exitosos que muchos no tienen. Quiero mostrarles ejemplos reales de cómo el camino al éxito en nuestra economía, ahora más que nunca, es a través de la educación superior".

La graduada de Diseño Ambiental en la Universidad de California en Berkeley considera que es de extrema importancia mejorar los índices de graduación de 'high school' y universidad en la comunidad latina.

"Si podemos lograr que más hispanos se gradúen de 'high school' y terminen la universidad, vamos a tener más innovadores que necesita este país", dijo Tiscareño, quien visita regularmente escuelas para llevar su mensaje a los jóvenes.

Los Pioneros

Material biodegradable para anuncios publicitarios

 

"Ser una latina en los negocios verdes es un orgullo y un arma"

Carmen Rad

La boricua Carmen Rad, presidenta de la compañía de impresión CR&A Custom Inc. en Los Ángeles invirtió en el desarrollo de un material biodegradable para anuncios publicitarios que le valió el reconocimiento del Centro de Oportunidades para Negocios Minoritarios de Los Ángeles como negocio verde del año.

"Invertimos en las impresiones de alto formato hace unos nueve años y hace unos cuatro obtuvimos el reconocimiento cuando desarrollamos un material biodegradable hecho de botellas recicladas", dijo Rad, de 45 años de edad. "Teníamos el material incluso antes de que existieran las máquinas especiales".

Aunque su compañía solo imprime en tintas amigables con el medio ambiente, la decisión del material en que estas se aplican, depende del consumidor.

"Tenemos equipo que solo usa esa tinta, pero el cliente tiene que decidir el material en que se imprime. El biodegradable cuesta más, así que no todo mundo lo compra, pero también hay otras alternativas".

Por el momento solo el dos por ciento de sus clientes están dispuestos a pagar más por el material llamado Bioflex, que es 30 por ciento más caro que el vinilo en que tradicionalmente se imprimen los anuncios a gran escala.

"En nuestra industria, esta tecnología es muy nueva. Por el momento ser verde puede costar más, pero al final estás ahorrando recursos", dijo la graduada de Diseño y Mercadeo de Moda en el Fashion Institute of Design and Merchandising (FIDM) en Los Ángeles.

¿Por qué gastar en investigación y desarrollo de dicho material?

"Aunque cuesta mucho dinero, pensamos que era importante... Si sabes que hay alternativas, hay que tratar de tomar las decisiones correctas".

Para la boricua, ser una empresaria latina en la rama de los negocios verdes es un orgullo y también un arma.

"Como mujer empresaria, estoy muy orgullosa de ser puertorriqueña. Creo que esa es mi mejor característica. Como mujer estadounidense y también puertorriqueña puedo relacionarme con la cultura latina y la estadounidense, estar expuesta a diferentes tipos de personas y mantener una mente más abierta".

Un 'software' que reduce la huella de carbono

"Mis padres me enseñaron que no se debía desperdiciar nada"

Monica DeZulueta

A través de sus recomendaciones para el desarrollo de sistemas, redes y programas computacionales, la funcionaria de Microsoft, Monica DeZulueta, busca reducir la huella de carbono de agencias gubernamentales federales.

"Desarrollamos sistemas para reducir el consumo de energía, recursos, electricidad, aire condicionado, y la basura tecnológica", dijo la doctora en Ingeniería Eléctrica graduada de la Universidad Internacional de Florida.

Además, sus recomendaciones sirven para desarrollar programas que permiten a las agencias trabajar a distancia.

"Por ejemplo, el centro de computación del Departamento de Agricultura está en Kansas, pero muchos jefes están en Washington D.C. Ellos hacen teleconferencias a través de los sistemas que desarrollamos para reducir los costos de viajes y las emisiones de carbono que estos implican", dijo DeZulueta, quien agregó que esto a la vez representa un ahorro para los contribuyentes de impuestos.

Sus recomendaciones además son aplicadas en el Departamento de Tesorería, la Oficina del Censo, el Departamento de Seguridad Nacional, el Departamento de Asuntos de Veteranos, y la Reserva Federal, solo por mencionar algunos.

Aunque DeZulueta no sabe con certeza el número total de empleados que utilizan los sistemas que se desarrollan de acuerdo a sus recomendaciones, mencionó que "solo en las agencias de seguridad hay más de 200 mil empleados y esto es un beneficio tremendo".

Aunque el trabajo de DeZulueta implica negociar con personas en distintas partes de EE.UU., ella se rige por los mismos principios que promueve en su trabajo y evita viajar cuando no es estrictamente necesario.

"La mayor parte de mi trabajo lo hago desde mi casa en Miami", dijo DeZulueta, de 45 años.

El interés por sacar el máximo provecho de los recursos lo heredó de sus padres.

"A mí me enseñaron que no se debía desperdiciar nada y con esa creencia es que me gusta contribuir", dijo DeZulueta, de descendencia cubana. 

Agregó que "hay quienes piensan que solo ciertos grupos están contribuyendo a los negocios verdes, pero la gente debe saber que los latinos estamos involucrados y tenemos una influencia positiva en este mundo".

Empaquetado ecológico de todo tipo de productos
 

"Se cree que los negocios verdes no son para los latinos, pero deberían ser importantes para cada persona"

Dennis Salazar

"Cada producto que vendemos tiene una historia verde", dijo Dennis Salazar, presidente de la compañía de productos de empaquetado Salazar Packaging Inc. en Chicago. 

"Son de material reciclado o reciclable, biodegradable, o sirven para hacer composta", agregó.

La compañía, que dirige junto con su esposa, provee, produce y diseña productos de empaquetado y trabaja con diversas compañías verdes para ofrecer alternativas amigables con el medio ambiente.

"Trabajamos con una variedad de negocios, desde los más pequeños en casa, hasta las más grandes compañías verdes en Estados Unidos".

Salazar considera que aunque en la industria del empaquetado hay muchos productos verdes, no hay mucha información disponible.

"A nosotros nos gusta ser muy transparentes, ofrecemos los productos y explicamos por qué son verdes".

Para Salazar, su incursión en los negocios verdes se dio a raíz de la demanda por los productos de empaquetado amigables con el ambiente.

Salazar, quien tiene más de 35 años en la industria, comenzó a recibir llamadas de clientes, que preocupados por el medio ambiente, preguntaban sobre los materiales de sus productos. Para él ofrecer alternativas verdes se convirtió en una prioridad.

"Los clientes se comenzaron a interesar y nosotros teníamos el conocimiento para ayudarlos, además de la experiencia y conocimiento en la industria del empaquetado y el medio ambiente".

Entre sus mayores logros, Salazar dijo que creó la primera marca que agrupa una familia de productos de empaquetado amigables con el ambiente, así como la primera tienda por internet de estos productos.

Salazar, de descendencia mexicana, enfatizó en la necesidad de personajes latinos en el área de la sostenibilidad ambiental.

"Se cree que esto no es para los latinos, pero debería ser importante para cada persona... No solo es bueno para el ambiente sino que es una grandiosa oportunidad".

Moda ecológica
 
 

"Mis padres y mis abuelos reutilizaban todo. No era necesariamente una cuestión de reciclaje sino una necesidad"

Sandra Artalejo

"Mucha gente tiene la idea de que los productos reciclados son aburridos. Yo hago bolsas 'chic' y a la moda", dijo Sandra Artalejo, propietaria de Sola Studios en Dallas, Texas. "Quiero que la gente las compre porque son 'cool', y que el hecho de que sean recicladas sea un plus".

La graduada de Diseño de Moda de la University of the Incarnate Word vio que había mucho desperdicio en la industria de la moda, lo que se interponía a los valores que le inculcó su familia.

"Mis padres y mis abuelos reutilizaban todo. No era necesariamente una cuestión de reciclaje sino una necesidad. Ellos decían '¿por qué comprar algo nuevo cuando puedes reutilizar las cosas?'", dijo Artalejo, de padres mexicanos y raíces españolas y alemanas. 

Para Artalejo, su incursión en el reciclaje a la moda vino de sus perros.

"Me di cuenta que su comida viene en bolsas de 'nylon' reforzado con plástico, del mismo material de las que venden en la tienda Ikea, así que se me ocurrió hacer lo mismo", dijo Artalejo, de 43 años. "Se las di a mi hija para ver si la gente se iba a burlar o si les iban a gustar. Ella fue muy valiente y a la gente le gustaron".

Fue entonces cuando comenzó a fabricar bolsas, pulseras, aretes, separadores de libro, etc., que ahora vende en diversas tiendas en Nueva York y a través de internet.

Recientemente recibió una llamada de una compañía de anuncios publicitarios para preguntarle si quería hacer algo con los materiales que ellos desechan, con los que actualmente fabrica abrigos y bolsas.

Más allá de la satisfacción que le da crear diseños sin dañar el medio ambiente, Artalejo pretende "inspirar a la gente joven a hacer todos los días cosas simples para conservar el planeta en que ellos van a vivir".

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