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Tennessee tiene la tercera comunidad hispana
de mayor crecimiento del país y la mitad nació en ese estado, lo que ha
generado cambios demográficos y económicos, arrojó un estudio de la
Universidad de Tennessee.

Según el "Perfil de la Población
Hispana en el estado de Tennessee", realizado por investigadores del
Centro de Negocios y Economía dado a conocer recientemente, aunque la
población de esa comunidad "sigue siendo relativamente pequeña", se ha
convertido en una "parte importante del desarrollo del estado".

Cifras del Censo indican que la población hispana pasó de 123.838 en
2000 (2,6 por ciento) a 290.059 en 2010, es decir, 4,6 por ciento de la
población total del estado, después de haber sido 32.741 en 1990, y
34.077 en 1980.

En la actualidad, más de la mitad de los
hispanos afincados en Tennessee nacieron en Estados Unidos, de esos,
unos 93.000 son menores de 18 años; el resto son mexicanos que
anteriormente habían vivido en otros estados como California, Georgia,
Texas, y Florida.

"Hay latinos viviendo en cada condado del
estado, pero las grandes concentraciones se encuentran en las
principales ciudades como Nashville, Memphis, Knoxville, Chattanooga y
sus suburbios", señala el reporte que destaca que en 20 años los
hispanos se convertirán en la "fuerza laboral" del estado.

Para Ramón Cisneros, propietario del periódico "La Campana" en
Nashville, capital de Tennessee, el reporte confirma lo que ha venido
ocurriendo hace varias décadas en este estado sureño con la presencia de
la comunidad hispana.

"Entre 1998 y 2004 los latinos éramos
la novedad", afirmó Cisneros. "Fuimos recibidos con los brazos
abiertos porque necesitaban la mano de obra que aportábamos y
particularmente en Nashville, pero luego las cosas cambiaron".

El venezolano se refiere a la instalación del programa 287g en el
condado Davidson, que abarca a Nashville, que ha puesto en deportación a
más de 10.000 personas, y que después de una larga lucha por parte de
grupos proinimigrantes, dejará de funcionar en octubre.

Asimismo, en septiembre de 2011, la Coalición de Derechos de los
Inmigrantes y Refugiados de Tennessee (TIRRC) presentó el reporte "La
Constitución Olvidada", que denunció casos de perfil racial contra los
latinos en Bedford, al sur de Nashville.

Durante 2011, el
Legislativo estatal estuvo considerando una veintena de leyes contra los
indocumentados, lo que provocó reacciones de organizaciones de derechos
civiles en las principales ciudades del estado.

Entre estas
leyes estrictas incluía una similar a la SB1070 de Arizona, que
autorizaba la captura de sospechosos de no tener papeles, y que aunque
no fue aprobada, generó mucho nerviosismo entre los inmigrantes.

"La comunidad pasó momentos muy difíciles, pero creo que las cosas se
están calmando", enfatizó Mauricio Calvo, director ejecutivo
de Latino Memphis. "Hay un mayor conocimiento de lo aportamos y
contribuimos a este estado".

En el área educativa, el reporte
destacó el "aislamiento lingüístico" que experimentan los hijos de
hispanos, ya que el 36 por ciento de los menores entre edades de 5 a 9
vive en familias que no dominan muy bien el inglés, y 44 por ciento
entre 0 a 4 años.

"Esto representa un reto para las
autoridades escolares y significa un retraso en el avance educativo del
niño hispano de Tennessee en Estados Unidos", resaltó Cisneros.

En cuanto al mito que los latinos representan una carga al estado, el
estudio enfatizó que los inmigrantes trabajadores en Tennessee
contribuyen a la economía con el pago de impuestos cuando compran bienes
y consumen servicios.

"Los inmigrantes vienen ha trabajar,
son una mano de obra flexible y confiable para trabajar, y contribuyen a
elevar los estándares de vida del promedio de las familias
estadounidenses", concluyó el informe.

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