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El ministro venezolano de Petróleo y
Minería, Rafael Ramírez, afirmó este lunes que esperan poder sofocar en las
próximas horas el fuego que continúa en la refinería de Amuay, en el
Centro Refinador Paraguaná (CRP), uno de los mayores del mundo.

"Estimamos que esta situación se solvente en las próximas horas",
afirmó Ramírez al canal de televisión VTV, al señalar que continúan los
trabajos de más de un centenar de bomberos en el área.

Explicó
que el fuego sigue confinado en dos tanques de nafta catalítica que
están en llamas desde que en la madrugada del sábado la refinería de
Amuay sufriera una explosión de gas que incendió parte del área de
almacenamiento y provocó importantes destrozos y derrumbes en las zonas
aledañas dejando al menos 41 muertos y cerca de 80 heridos.

Ramírez indicó que los bomberos están concentrados en el enfriamiento de
los dos tanques y en la extinción de las llamas con espuma.

Sobre los comentarios de que el gas podría haberse estado escapando
desde hacía días, el ministro respondió que se trata de "una versión
infame".

También rechazó las especulaciones sobre la falta de
mantenimiento, asegurando que en los últimos cinco años se han invertido
4.800 millones de dólares en mantenimiento en la refinería y se han
realizado 500 paradas de plantas, lo que significa 500 actividades de
mantenimiento.

Muertos ascienden a 41 y Chávez dice que aún hay desaparecidos (Resumen)

El número de muertos por una explosión de gas
el sábado 25 de agosto de la refinería de Amuay, en el Centro de Refinador de
Paraguaná (CRF), uno de los mayores del mundo, llegó a 41 tras la muerte
de dos de los heridos, mientras el presidente, Hugo Chávez, informó de
que aún hay guardias nacionales desaparecidos.

Dos de los
heridos que fueron trasladados el sábado al hospital Coromoto de
Maracaibo (oeste) fallecieron este domingo, según informó el coordinador
general de Atención Médica del Hospital Coromoto, Jesús Valdés, al
precisar que los dos pacientes llegaron al centro médico con quemaduras
en el cien por cien del cuerpo y murieron anoche.

El galeno señaló que continúan en situación estable seis de los heridos y en condición "delicada" una séptima ingresada.

La refinería de Amuay, en el noroeste de Venezuela,
sufrió en la madrugada del sábado una fuerte explosión como
consecuencia de una fuga de gas que dejó destrozos y derrumbes en
viviendas de los alrededores y fuego en nueve tanques del centro
industrial.

Bajo una espesa
columna de humo que se levanta del CRP, los habitantes de la ciudad
venezolana de Punto Fijo (noroeste) trataron de retomar el domingo la
normalidad, aún conmocionados por los efectos de una explosión que dejó
enormes daños en la zona.

Las vías principales adyacentes al
centro refinador, según el Gobierno venezolano, el más grande del mundo,
permanecen cerradas y custodiadas por militares y policías mientras se
contabilizan los daños en las zonas aledañas, devastadas por la
explosión.

En el último parte oficial de muertos difundido en
la noche del sábado el Gobierno indicó que la mayoría de las víctimas
eran miembros de la Guardia Nacional y familiares que se encontraban en
las instalaciones del Destacamento 44, que da protección a la refinería.

El Gobierno informó de que al menos 86 personas debieron recibir
algún tipo de atención médica, ya casi todos dados de alta, aunque según
informó la ministra de Salud, aún quedan 31 personas ingresadas.

Chávez visitó este domingo la zona siniestrada y afirmó que aún hay guardias nacionales que no han aparecido tras la explosión.

"Estaba hablando con el comandante general de la Guardia Nacional de
algunos guardias que aún no aparecen, estamos buscando. Esa es mi máxima
preocupación en este instante", añadió.

Señaló que aún es
"muy temprano" para hablar sobre las causas del siniestro, pero aseguró
que "no se puede obviar ninguna hipótesis".

No obstante, el
presidente pidió "no caer en especulaciones" y rechazó las versiones que
"sin ninguna prueba" hablan de que las causas del siniestro hay que
buscarlas en la falta de mantenimiento o que señalan que había un escape
de gas que no se atendió a tiempo.

"Es prácticamente
imposible que aquí, en una instalación como esta, que es la refinería
más grande del mundo, que está automatizada por todas partes, que tiene
miles de trabajadores responsables y trabajadoras responsables día y
noche, civiles y militares, haya una fuga de tres o cuatro días y que
nadie le haga caso", dijo.

"Eso es un imposible", añadió.

Por otra parte, Chávez aprovechó el viaje para condecorar y ascender
con carácter postmortem a los guardias nacionales fallecidos y otros
miembros de ese cuerpo por su actuación tras la explosión.

"Pedir por ellos, reconocer justamente como hemos hecho otorgándoles un
ascenso, merecido ascenso postmortem a los soldados que allí fallecieron
reconociendo al mismo tiempo el esfuerzo de miles y miles que se
activaron", dijo el presidente venezolano tras la misa.

Indicó que está activado un comité de
investigación encargado de determinar el origen de la fuga " para poder
aclarar en su totalidad los hechos".

Ramírez comentó que la
nube de gas fue reportada por los operadores a partir de las 12 de la
noche del viernes al sábado, y que los técnicos trataron de entrar al
área del escape, donde se concentraron en el aire olefinas, un tipo de
gas que se produce durante el procesamiento de gasolinas.

Los
operadores "tuvieron que devolverse y buscar un equipo especial y cuando
estaban en el proceso de ir (...) se produce la explosión", señaló.

El ministro volvió a insistir en que la refinería está en condiciones
de reactivarse en cuanto se extinga el incendio y que no habrá
problemas de suministro nacional o internacional de crudo, ya que el
centro tiene 680 tanques y sólo se han visto afectados nueve.

"Ayer despachamos cinco buques desde nuestro muelle acá para un total de 870.000 barriles de petróleo", señaló.

"No va a producirse de ninguna manera ningún problema de suministro
tanto al mercado interno como a las exportaciones, no hemos suspendido
ningún cargamento y pronto vamos a extinguir estos tanques en las
próximas horas", dijo.

De acuerdo con los últimos informes, la
explosión dejó 39 muertos a los que hay que sumar dos heridos
fallecidos en el hospital Coromoto de Maracaibo, adonde habían sido
trasladados.

La ministra de Salud, Eugenia Sader, indicó ayer que aún continúan hospitalizadas 31 personas.

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