Spanish

Las autoridades de Florida han elaborado una
lista con 198 personas sospechosas de no ser ciudadanas estadounidenses y
estar inscritas como electores, un número muy por debajo de las más de
2.600 que se estimaba.

La lista fue enviada a los
correspondientes responsables electorales de los condados del estado
para que comiencen el proceso de eliminación de esas personas del
registro electoral.

La pasada semana, el gobernador de
Florida, Rick Scott, impulsor de esta polémica "purga" del censo
electoral, señaló que estaba convencido de hacer lo correcto: "Creemos
en la honradez y elecciones justas", dijo.

"No he hablado con
ningún floridano que diga que quiere que su voto se diluya por culpa de
alguien que nunca ha tenido el derecho a votar en el estado", comentó
Scott.

El gobernador inició en junio pasado una investigación
con los datos del Departamento de Seguridad de Carreteras y Vehículos
Motorizados de Florida (DHSMV) que le llevó a deducir en un principio
que unas 180.000 personas podrían estar inscritas en el censo de
votantes del estado sin tener derecho a ello.

Sin embargo,
todavía está por saber si los esfuerzos del estado se concretarán en la
eliminación de estos supuestos electores inmigrantes sin ciudadanía
estadounidense antes de las elecciones generales del 6 de noviembre
próximo.

Florida, donde el voto hispano puede resultar
decisivo, es un estado clave que cuenta 29 votos electorales, más del 10
% de los 270 que en total se necesitan para ganar en las próximas
presidenciales.

Organizaciones comunitarias han criticado esta
"purga" con el argumento de que es una manera de desmotivar a los
inmigrantes legales y las minorías a la hora de ejercer su derecho al
voto.

Son ahora los supervisores electorales los que
supuestamente deben comunicar por carta a los sospechosos de no ser
ciudadanos estadounidenses la puesta en marcha del proceso, algo que
podría llevar hasta dos meses antes de que los votantes sean
eventualmente eliminados del registro electoral.

Desde
distintos frentes se acusa a los republicanos de tratar de eliminar
votantes tradicionalmente demócratas y recuerdan que antes de las
complicadas elecciones de 2000, Florida sacó del censo a miles de
personas, en su mayoría negros, por considerarlos erróneamente
exconvictos.

Main Topic: 
Author: 
Plain Text Author: