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Cientos caminan entre una mezcolanza de euforia y colores patrióticos evitando el mensaje de carteles en protesta al aborto y el matrimonio 'gay'. La cantidad de gente en la Convención Nacional Demócrata (DNC) es impresionante, en momentos desesperante, y la falta de acceso al internet me ha obligado a mantenerme por buen rato en uno de los tantos cafés llenos hasta el tope. 

Después de no haber encontrado información exacta sobre un grupo de manifestantes que rondaban la zona, estaba dispuesta a seguir buscando en la calle cuando de pronto me encontré con ellos justo enfrente de mi.

Eran dos de los miembros del movimiento "Sin papeles y sin miedo", los reconocí inmediatamente porque llevaban puestas sus camisetas oficiales. Uno de ellos era Ireri Unzueta Carrasco, una de diez personas indocumentadas que habían sido arrestadas un día antes durante una manifestación.

"Ya vamos a cumplir seis semanas del recorrido desde Arizona en el camión. Me siento muy bien, he conocido a muchas personas y cada vez que conozco a alguien que está luchando por los derechos de sus comunidades inmigrantes, me renueva esa esperanza, en que de verdad podamos hacer un cambio en esta sociedad", dijo Unzueta, quien había pasado la noche anterior arrestada y apenas había hecho tiempo para comer y descansar después de salir de la cárcel.

Su viaje empezó el pasado 29 de julio en el condado de Maricopa, en Arizona, junto a una delegación de inmigrantes indocumentados. Esta semana llegó a Charlotte, en Carolina del Norte para formar parte, aunque no oficialmente, del DNC cuyo propósito fue movilizar el apoyo de los votantes estadounidenses para la reelección del presidente Barack Obama el próximo 6 de noviembre.

"Obama tiene que escoger qué legado va a dejar de su presidencia. Fue un candidato que en 2008 tuvo una campaña en base de la "esperanza', si de verdad quiere seguir con esa esperanza tiene que enseñarnos que no va a ser el presidente que ha deportado a más personas en la historia. Tiene que escoger entre ese legado y uno donde apoye los derechos civiles y a las comunidades  inmigrantes", dijo Unzueta.

Y es que el panorama de las elecciones para el presidente Obama es sumamente distinto al que le acompañó en la convención de hace cuatro años en Denver (CO). En aquel año los votantes latinos impusieron un nuevo récord con 10,2 millones de votos depositados en las urnas durante las elecciones presidenciales, Obama se llevó casi el 70 por ciento de ellos.

Este año el 53 por ciento de los hispanos se sienten menos entusiasmados ahora en cuanto al candidato demócrata que en el 2009, según una encuesta realizada por Latino Decisions en enero pasado. El resultado se puede adjudicar al fracaso de la aprobación de la reforma migratoria, el hundimiento del DREAM-Act en el Congreso o a la cifra récord de deportaciones ocurrida en los últimos años.

"Yo no creo que haya muchos latinos indecisos sobre a quien darán su voto, más bien habrá muchos que todavía no se habrán decidido en ir a votar. Hay hispanos que todavía están dispuestos a apoyar al presidente y hay que garantizar que ellos lleguen a las urnas en noviembre", dijo el congresista por el estado de Illinois Luis Gutiérrez ante una rueda de prensa durante DNC.

Al menos por medio de la lista de oradores durante la convención, el partido demócrata dejó muy en claro su apoyo hacia la diversidad e inclusión de la sociedad estadounidense, sobretodo de los latinos. 

Su agenda fue llevada hasta el límite e hizo historia al contar con el primer presidente de la convención de origen hispano, el primer orador principal latino y la presentación de una 'dreamer' durante el segundo día de actividades.

Antonio Villaraigosa, alcalde de Los Ángeles, declaró que su nombramiento como presidente de la convención y la participación del alcalde de San Antonio (Texas), Julián Castro, como orador destacado son señales de la mayor influencia de los latinos en el proceso electoral estadounidense.

"Tenemos una plataforma que pide una reforma migratoria integral y el DREAM-Act (para legalizar a ciertos estudiantes indocumentados). Esos son nuestros valores. La elección será una decisión entre la visión del presidente Obama, que quiere mover al país hacia delante con una clase media fuerte, y la otra opción, que quiere regresar a las mismas políticas fallidas que causaron la crisis económica", dijo Villaraigosa.

Por su parte, Julián Castro, se llevó la noche durante la presentación de su discurso el 4 de septiembre al compartir su historia familiar y sus raíces inmigrantes.

El alcalde de origen mexicoamericano fue presentado por su hermano gemelo, el representante estatal de Texas Joaquín Castro. 

"Mi abuela no vivió para vernos a mi hermano y a mí en el servicio público, pero le hubiera parecido extraordinario. Ella emigró de México hacia EE.UU. y solo completó el cuarto año de primaria, después trabajó duro para darle a mi madre, su única hija, una oportunidad en la vida, para que mi madre pudiera darnos una mejor vida a mi hermano y a mí", dijo Castro.

El alcalde enfatizó que en tan solo dos generaciones él y su hermano lograron ser políticos y representantes de la comunidad. También mencionó la convención del partido republicano celebrada recientemente en Tampa (FLA), en la que escuchó "muchas historias de éxito individual", pero la cuestión es "cómo podemos multiplicar ese éxito, la respuesta es el presidente Barack Obama", afirmó ante una gran ovación del público congregado en el Time Warner Cable Arena de Charlotte.

Castro declaró que el sueño americano no es una carrera corta, ni siquiera una maratón, sino una carrera de relevos. "Nuestras familias no siempre cruzaron la línea de meta en una generación, pero cada generación pasa el fruto de su trabajo a la siguiente. Mi madre trabajó muy duro por los derechos civiles para que en lugar de un trapeador pudiera tomar el micrófono esta noche".

Otras figuras demócratas latinas que se presentaron durante la primera noche de la convención incluyeron a los congresistas Charlie García, del estado de Texas, y Nydia Velázquez, de Nueva York.

"Los hispanos siempre hemos luchado por el sueño americano, ahora hay que votar por el sueño americano", dijo González.

"Me presento ante ustedes como una puertorriqueña orgullosa y patriótica. Los latinos tenemos una frase que dice 'dime con quién andas y te diré quién eres'. Obama ha caminado con los pequeños negocios que son la base de nuestra economía, ha caminado con los jóvenes que son el futuro de Norteamérica al duplicar el número de becas y subsidios 'Pell', que hacen a los gastos universitarios ser más asequibles", dijo Velázquez.

El secretario del Interior de EE.UU., Ken Salazar, se presentó como orgulloso de ser un mexicoamericano de duodécima generación y comparó su experiencia al crecer en una familia como la del presidente Obama. "El presidente no nació en una familia rica o privilegiada y sin embargo hoy es el mandatario de EE.UU., él ha vivido el sueño americano y ha caminado en nuestros zapatos".

Durante el segundo día de la convención el ánimo y la expectativa se sentía aun más en el ambiente. La primera dama de EE.UU., Michelle Obama, había concluido la primera sesión la noche anterior y parecía haber dejado a delegados y votantes con un espíritu de progreso y fe en la clase trabajadora.

Se calcula que unos 14.000 medios estuvieron siguiendo de cerca el desarrollo de la convención, entre ellos el periodista indocumentado José Antonio Vargas a quien AL DÍA News interceptó para preguntarle sobre su experiencia en DNC.

"Es un poco surreal porque hace cuatro años estuve en la convención en Denver para cubrirla, y ahora estoy en esta posición tan específica. Pero este año tuvimos a una 'dreamer' como parte de los oradores lo cual es magnifico", dijo Vargas.

El ganador de un Premio Pulitzer que se declaró ante la luz pública como indocumentado por medio de su artículo "Proscripto: Mi vida en EE.UU. como inmigrante indocumentado" se ha dedicado desde entonces ha promover una reforma migratoria integral.  

"Creo que el tiempo para guardar silencio se acabo, y eso no es solo para indocumentados, sino para todo el mundo. Nuestras familias y amigos nos piden que no salgamos a la luz pública, pero creo que eso se termino, no creo que vamos a llegar a ningún lado en esta conversación política a menos que lleguemos a un grupo mucho más masivo", dijo Vargas.

Otra activista y 'dreamer' reconocida con la que AL DÍA se encontró durante un evento de delegados latinos fue Gaby Pacheco, una de los cuatro caminantes que en 2010 se movilizó hasta Washington D.C. para ser escuchados por el presidente Barack Obama y abogar por la aprobación del DREAM Act.

"Creo que es muy importante para nosotros los 'dreamers' ser parte del proceso democrático, en ambos partidos. Hemos desarrollado mucho trabajo y adquirido muchos resultados en los últimos meses. Me invitaron como oradora y acepte porque es muy importante para la juventud indocumentada hablar sobre nuestras propias experiencias y dar nuestro análisis", dijo Pacheco

Sobre la reciente directriz aprobada por el presidente Obama conocida como acción diferida, que permite a jóvenes indocumentados solicitar una protección a la deportación, así como un permiso de trabajo, ambos temporales, Pacheco dijo que le parecía una decisión política increíble.

"Creo que tomó mucha valentía por parte del presidente y que fue una gran oportunidad para él. Desafortunadamente si lo hubiera hecho ante no hubiéramos tenido que sufrir tanto, las deportaciones es algo que él no puede borrar, ellos ya no están aquí para beneficiarse" dijo Pacheco. 

Por la noche del segundo día en el Time Warner Arena la expectativa por escuchar a los oradores principales de la noche, el expresidente Bill Clinton y la candidata para el senado de Massachusetts Elizabeth Warren, se dejaba ver entre los millones de seguidores políticos a través de la red social de Twitter.

Pero a quien la comunidad hispana esperaba con asombro era a la 'dreamer' invitada de Texas, Benita Veliz quien se convirtió en la primera persona indocumentada en pisar el podio de una convención demócrata.

Así con un buen número de participantes hispanos fue que el partido demócrata rectificó una vez más su compromiso por solucionar el grave problema de la inmigración indocumentada. Pero la mayor crítica para el presidente ha sido la crisis económica que ha azotado al país en los últimos años, el desempleo continúa en 8,3 por ciento y hay un gran número de ejecuciones hipotecarias.

Precisamente el discurso de Clinton buscó hacer énfasis en la economía y el plan de acción del presidente Obama. 

"Obama heredó una economía muy débil, ningún presidente podría haberla reparado en cuatro años. Las condiciones han mejorado y si ustedes renuevan el contrato del presidente lo sentirán", dijo Clinton. 

Al preguntarle a delegadas de la región de Filadelfia su opinión sobre la reelección del presidente estuvieron de acuerdo que cuatro años no son suficientes. 

"Los votantes deben de tomar en cuenta que los problemas que tenemos en estos momentos fueron heredados de la administración anterior y cuatro años no son suficientes para resolverlos", dijo Quetcy Lozada, delegada de Pensilvania y presidenta de la Conferencia Nacional de Mujeres Puertorriqueñas (NACOPRW).

La delegada de Nueva Jersey Rosa Flores dijo, "Estamos luchando por reelegir al presidente Obama que después de ocho años de un desastre económico que nos dejó el presidente Bush, él está tratando de activar la economía. Obama nos está ayudando a salir a flote".

Es así como los demócratas piden cuatro años más para cumplir el sueño.

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