Mientras toneladas de estupefacientes se transportan hacia el norte a través de la frontera suroeste entre México y EEUU, a la vez camiones repletos de municiones, granadas y armas de alto calibre se llevan al sur para perpetrar los asaltos de la guerra de carteles que padecen los mexicanos.

“El 90 por ciento de la mayoría de las armas perdidas que fueron adquiridas en los Estados Unidos, han sido  encontradas en México”, dijo Franceska Perot, vocera de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas y Explosivos (ATF) en Texas.

“Y el estado de Texas (es) el punto de partida para el contrabando de armas, las cuales en su mayor parte han sido usadas por organizaciones del crimen organizado en ese país”, agregó.

Un análisis realizado en el 2007 por la ATF destacó que unas 6.532 armas de fuego perdidas fueron localizadas y recuperadas en México. De estas, las armas que se internan con mayor frecuencia de manera ilegal a México son las pistolas calibre 38, los rifles de asalto Colt Ar-15, así como los AK-47, mejor conocidos en las calles como "Cuernos de chivo”.

 “Las armas se pasan de Estados Unidos ocultas en vehículos terrestres, en las llantas de refacción, respaldos de asientos, oquedades fabricadas en las carrocerías, etc.", indica el reporte Tráfico de Armas de la Procuraduría General de la República (PGR) en México.

Desde 1968, cuando se aprobaron leyes más estrictas sobre el manejo de armas entre México y Estados Unidos, el comercio de armas se ha vuelto muy lucrativo en la frontera entre ambos países.

“Su valor puede llegar a costar el doble o el triple en México, de lo que fue en los Estados Unidos. Por ejemplo: Un rifle semiautomático como el AK-47 o un AR-15, que se vende en unos 750 dólares en Texas, en México llega a costar 2.250 dólares”, comento Perot.

Este poco costo del armamento adquirido en Estados Unidos ha contribuido a los carteles de la droga a repeler ferozmente a  las autoridades policíacas, según expertos en seguridad fronteriza.

 “Son armas muy poderosas que han caído en las manos equivocadas, la de los carteles de la droga que han estado manchando de sangre a México”, dijo Arturo Zarate, investigador del Colegio de la Frontera Norte en Matamoros, ciudad fronteriza ubicada al norte de Tamaulipas y al sur de Texas.

Zarate, investigador sobre los incidentes violentos en Matamoros, indicó que según datos de la PGR, el número de personas asesinadas por asuntos relacionados con el narcotráfico en México ha llegado a los 5.400 en lo que va de año, duplicando la cifra de muertos registrados durante el 2007, cuando murieron 2.447 personas.

A su vez la PGR también señala que las armas son compradas a ciudadanos estadounidenses o residentes permanentes que tienen la posibilidad y facilidad de adquirirlas en las tiendas de empeño o en múltiples armerías que hay en los estados fronterizos.

Según Perot, “la ley para la adquisición de armas es muy básica,  solo se necesita  ser mayor de 18 años, residente legal o ciudadano de Estados Unidos  y presentar alguna comprobación de residencia, una identificación”.

De acuerdo con datos de la Oficina del Procurador de Justicia en Texas, hace cuatro meses fueron detenidos 15 miembros de una banda que según autoridades  realizaron compras ilegales de más de 60 armas de fuego, las cuales fueron introducidas ilegalmente a México entre julio del 2007 y enero del 2008.

Mientras que los agentes del ATF hacen hasta lo imposible por disminuir el tráfico de armamento hacia México, oficiales de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) enfrentan una lucha diaria para detectar y adivinar las nuevas modalidades que están empleando los traficantes de droga.

“La imaginación de los traficantes es impresionante y no se detienen con nada con tal de lograr su objetivo”, dijo Rick Pauza, vocero de la Policía de Aduanas y Protección Fronteriza en el sur de Texas.

Según cifras de CBP, en los ocho puentes de entrada a los Estados Unidos en el sur de Texas fueron decomisados del primero de octubre del 2007 al 30 de septiembre del 2008, unas 60.062 libras de narcóticos, valorados en 274 millones de dólares.

“Se ha decomisado heroína o cocaína en suelas de zapatos, carreolas (coches) para bebés, pelucas, en dobles forro de abrigos o chamarras y hasta el intestino de una persona”, manifestó Pauza. Agregó que “mientras que los paquetes de marihuana son más comunes verlos en dobles fondos o llantas, entre otros”.

La idea es nunca dejar de pensar que la droga puede ir en cualquier cosa, en lo que uno menos crea. Tenemos que tener mucha malicia”, dijo Pauza.

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AL DÍA News