En estas festividades de fin de año, mientras salimos de prisa a
comprar esos regalos de último minutos, es hora que realmente hagamos
una evaluación de lo que es importante en nuestras vidas y cuáles
regalos son los más significativos. Sin importar cuáles sean
nuestros antecedentes étnicos o socioeconómicos, todos aceptamos que la
familia, la salud, la amistad y el amor son los regalos más deseados y
preciados.  Sin embargo, en esta época de calor y alegría, el fantasma
del odio nuevamente se ha interpuesto en la Navidad y la época de fin
de año y nos ha hecho perder de vista algo más que también es
importante: nuestra comunidad de migrantes y el regalo que ellos dan al
país.  En Nueva York, por segunda vez en menos de un mes, un inmigrante
ecuatoriano fue atacado violentamente únicamente por sus antecedentes
de inmigrante.  José Sucuzhanay y su hermano, Romel, fueron atacados en
Brooklyn por tres hombres que maldiciéndolos a gritos con palabras
contra los hispanos y contra homosexuales y luego los golpearon con una
botella y bate de béisbol.  José fue declarado clínicamente muerto pero
Ronel sobrevivió.  Esto sucedió después de la muerte del primer
inmigrante, Marcelo Lucero.

En un artículo reciente publicado por New York Magazine, titulado
“Hiding in Plain Sight”, el autor Jeff Coplan describe la difícil
situación de una familia de inmigrantes de Nueva York tras la muerte de
Marcelo Lucero, afirmando que “Para una familia indocumentada, la vida
en una ciudad de refugio se siente menos segura cada día”.  El artículo
describe la lucha diaria de una familia por sobrevivir económicamente,
la cual se vuelve aún más difícil no sólo por no tener una situación de
inmigración legal sino también debido a la economía como a la fiebre
contra los inmigrantes.  Alfredo, el padre de la familia representado
en este artículo, nota que en una familia indocumentada una lección
importante pasa del padre al hijo:  “Uno no siente que tiene el derecho
de defenderse”.

Coplan, el autor, señala lo obvio –las cruciales aportaciones que los
inmigrantes indocumentados hacen a nuestra economía en dificultades. 
Dice que “los 12 millones de inmigrantes indocumentados sostienen la
agroindustria y la construcción de vivienda.  Pagan aproximadamente 7
mil millones de dólares en impuestos de nómina anuales –sin posibilidad
de devoluciones—al Fideicomiso del Seguro Social.  Localmente,
representan el 10 por ciento de la fuerza laboral vecina y la columna
vertebral del sector de servicios no especializados –más de la mitad de
las personas que lavan platos en nueva York, cerca de un tercio de los
cocineros y las empleadas y los albañiles, una quinta parte de sus
conserjes.” 

Las aportaciones de los inmigrantes legales en los EE.UU. es igualmente
asombroso.  En su libro “World is Flat” (el mundo el plano”, el autor
Thomas Friedman señala que:

Las investigaciones realizadas por la Fundación Nacional para las
Políticas estadounidenses muestran que el 60 por ciento de los
estudiantes de ciencia destacados de la nación y el 65 por ciento de
los estudiantes de maatemáticas destacados son hijos de inmigrantes
recientes, según un análisis de los ganadores de premios en tres
competencias escolares…

La de la búsqueda de talento científico de Intel (Intel Science Talent
Search), el equipo de los EE.UU. para las Olimpiadas matemáticas
internacionales, y el equipo de física de los EE.UU.  El autor del
estudio atribuyó el éxito de los estudiantes inmigrantes parcialmente a
la insistencia de sus padres respecto a que deben manejar su tiempo
sabiamente… muchos padres inmigrantes también alientan a sus hijos a
seguir intereses relacionados con la matemática y la ciencia, creyendo
que esas destrezas los conducirán a fuertes oportunidades profesionales
y los aislarán de los prejuicios y la falta de conexiones en el lugar
de trabajo… Los padres de un fuerte porcentaje de los estudiantes
entrevistados llegaron a los EE.UU. con visas H-1B.  Los creadores de
políticas de los EE.UU. que respaldan políticas de inmigración
excesivamente restrictivas lo hacen corriéndose el riesgo de acabar con
la continua infusión de habilidades tecnológicas y científicas.”

Por ende, al terminar de hacer nuestras compras navideñas en esta
época, recordemos y agradezcamos también por los mayores regalos de
este país: nuestros inmigrantes y los regalos que dan a nuestro país. 
¡Felices fiestas!.

Spanish
Main Topic: 
Plain Text Author: 
Wendy Hess