Es una tarde como cualquier otra en el sur de Filadelfia, a eso de las 5:00 p.m., en un barrio en donde diariamente conviven personas de origen italiano con inmigrantes mexicanos recién llegados, asiáticos y los 'hipsters', jóvenes de clase media alta con tendencias artísticas y creencias liberales.

Pero en esta ocasión mientras algunos comen el icónico 'Philly cheesesteak' y otros realizan sus compras en el Mercado Italiano, dos grupos se pelean e insultan de acera a acera.

[video:http://www.youtube.com/watch?v=zYajy3ANkFM 580x354]

A un lado, los simpatizantes de la ley 1070 de Arizona se congregan en un local de sándwiches con el afán de recaudar fondos para dicha ley que criminaliza a los indocumentados. Son en su mayoría gente de más de cincuenta años, blanca, de cabello dorado y de clase media alta que portan camisetas que dicen: "Soy estadounidense por eso ordeno en inglés". Un dúo de música 'country' canta melodías patrióticas como 'Estoy orgulloso de ser estadounidense' de Lee Greenwood, mientras la multitud ondea la bandera de Estados Unidos y se lleva la mano al corazón.

A unos metros de distancia, al otro lado de la calle, están los grupos pro inmigrantes que  tres días antes se enteraron del evento y que  mediante redes sociales se organizaron para protestar ante dicha ley y de paso pedir una reforma migratoria para los aproximadamente 15 mil indocumentados que residen en ese barrio y los 10,8 millones de todo el país.

 Hay de todo en dicho grupo: Mexicanos, que desde sus bicicletas observan callados y con cierto temor cómo los del otro lado les gritan que se devuelvan a su país, líderes comunitarios, monjas, hippies, asiáticos y familias estadounidenses como los Melville.

"Yo vivo aquí en 'South Philly' y me enteré en un blog de este evento. Hablé con mis papás y les dije que era importante que viniéramos y les dejáramos saber a los inmigrantes, que estamos de su lado. No quiero que nuestros vecinos piensen que no los queremos porque no es así, al contrario estamos agradecidos de convivir día con día con ellos y de vivir en un vecindario tan diverso", dice Kathleen Melville, de 27 años, quien está en la protesta con sus padres, hermana y sobrino.

Entre las organizaciones que apoyan a los inmigrantes está Raíces Culturales, JUNTOS, Reforma Migratoria por América, las Hermanas de San Joseph, Proyecto Justicia, Ollin Yoliztli Calmecac, Movimiento Santuario y uno nuevo, Blancos en Solidaridad al Anti-Racismo (WIARS).

La improvisada música de los inmigrantes consta de dos tambores y una trompeta con los que entonan el coro de la canción de los peregrinos "Esta es tu tierra, esta es mi tierra", que escribió Woody Guthrie en los cuarenta.

Los ánimos se acaloran y los ocho policías ya no son suficientes para controlar a los grupos que han comenzado a insultarse.

"¿Cuántos de ustedes tienen a sus hijos en beneficios públicos? ¿Cuántos de ustedes son veteranos? !Ustedes son una mala inmigración y si quieren entrar a nuestro país háganlo por la puerta de enfrente y no por la de atrás!", grita un hombre blanco de edad avanzada que porta un sombrero alto del 'Tío Sam' y al que el enfado lo hace tambalear en su bastón.

Los defensores de los inmigrantes le responden. "¿Dónde quedó el amor fraternal de Filadelfia? el sur de Filadelfia necesita a nuestros inmigrantes".

Son las 7:30 y ya hay refuerzos de la Policía que acuden a controlar los disturbios que han llegado a los golpes, Ahora hay vallas de madera que separan a los dos grupos.

En ambos hay niños que no entienden lo que sucede, pero que al observar a sus padres aprenden que los de enfrente son los enemigos y que hay que gritar fuerte y con odio, como sus padres apuntando con el dedo índice y culpando.

A las casi 9:00 p.m. el grupo pro inmigrante se retira a marchar por la avenida Washington y el grupo de blancos continúa con el programa establecido mientras conversan.

Al caer la noche el evento ha terminado, y los activistas, que en su mayoría son residentes del barrio, vuelven a sus casas. Cada uno sabe ya quién es el enemigo, ese fue el aprendizaje en un evento en el que no hubo debate

Una vecina del barrio se pregunta "¿Qué pasará mañana cuando se encuentren en el supermercado, en la heladería o comprando fruta en los puestos y se reconozcan los rostros, y al bando al que pertenecen?

Spanish
Main Topic: 
Plain Text Author: 
Adriana Arvizo / Redacción AL DÍA