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Los hispanos son la segunda minoría, después de los afroamericanos, con más problemas de obesidad en Estados Unidos. El hecho de portar la medalla de plata en una carrera tan pesada podría sonar esperanzador, pero la realidad es que el problema del sobrepeso en los latinos es una bomba de tiempo que en muy poco podría explotar. 

Esto se debe a que precisamente los más afectados por la obesidad son los latinos del mañana: Los niños hispanos.

En años recientes, varios estudios que reportan las alarmantes cifras de obesidad en niños latinos, han servido como señales rojas de auxilio ante lo que podría convertirse en una crisis de salud que eventualmente podría "engordar" los índices de muerte por este padecimiento.

Una de las organizaciones que más análisis ha realizado sobre este tema entre hispanos es el Consejo Nacional de la Raza (NCLR), que en 2010 dedicó varias series informativas a este problema que aqueja a millones de pequeños latinos. 

Según NCLR, existen más de 16 millones de niños latinos, menores de 18 años, viviendo en Estados Unidos. El número de niños hispanos se duplicó desde 1999 y aumentó 30 por ciento desde el 2000. 

Hasta mayo del 2010, 38,2 por ciento de los niños latinos de 2 a 19 años eran obesos, en comparación con el 31,7 por ciento de todos los niños, de acuerdo con la organización de Liderazgo para la Salud de Comunidades (Leadership For Heathy Communities). También reportó que uno de cada dos niños latinos nacidos en el año 2000 eventualmente desarrollará diabetes.

Y es que la obesidad es un problema que va mucho más allá de la estética física, cuando todas aquellas papas fritas e inactividad física nos cobran la factura con enfermedades graves como la hipertensión o las enfermedades cardiovasculares, solo por mencionar algunas.

Si en la época del Renacimiento tener curvas era un símbolo de belleza y opulencia,  en el siglo XXI es una señal de falta de medios económicos en el hogar y de estilo de vida malsano.

Hoy en día en Estados Unidos uno de cada tres adultos y uno de cada seis niños sufren de sobrepeso, según datos publicados esta semana por el Journal of the American Medical Association (JAMA).

A nivel nacional, la prevalencia de obesidad se ha triplicado en los últimos 20 años y los gastos médicos relacionados a enfermedades causadas por la obesidad sumaron $147  mil millones en 2008.

 

El estatus de los latinos obesos en Estados Unidos

Se considera que una persona es obesa si su índice de masa corporal (BMI) es del 30 por ciento o más. Según la Oficina de Salud de Minorías (OMH), en 2009 los hispanos en Estados Unidos eran 1,2 veces más propensos a tener sobrepeso que los blancos no-hispanos.

Ese mismo año un estudio realizado por la Fundación Roberto Wood Johnson y Trust for America´s Health reportó que los latinos registraron altos índices de sobrepeso que llegaron a más del 30 por ciento en 19 estados del país.

"Un grave problema es que mucha gente vive en zonas donde la opción malsana es lo más sencillo que se puede obtener, alimentos poco saludables y bebidas azucaradas son demasiado disponibles en cada tienda de la esquina. Aparte son productos muy económicos en contraste con los alimentos sanos que usualmente son difíciles de encontrar", dijo el doctor Giridhar Mallya, director de Política, Planeación y Salud Pública en Filadelfia.

La investigación nacional realizada  por NCLR estuvo de acuerdo en esto.

Según NCLR, los latinos se encuentran en un riesgo mayor al resto de la población porque comúnmente tienen poco acceso a comida nutritiva que sea asequible. Según Leadership for Healthy Commuities, los barrios hispanos tiene un tercio de supermercados en comparación a otros barrios.

Para el Caucus Hispano Nacional de Legisladores Estatales (NHCSL), la obesidad en los latinos ya es una crisis que se traduce en las causas de muerte más comunes en los hispanos.

En 2010, NHCSL reportó que la principal causa de muerte en latinos son las enfermedades cardíacas, y entre los 10 padecimientos principales al menos la mitad pueden ser relacionados a la obesidad. 

Los niños obesos, ¿El futuro del mundo?

"Llevo 25 años trabajando como pediatra y siempre han existido tendencias de sobrepeso en niños, pero tengo que admitir que en ese cuarto de siglo los índices de obesidad se han disparado", comentó la doctora Cindy Christian, directora de medicina en el Departamento de  Servicios Humanos (DHS) de Filadelfia.

Christian forma parte de una reciente iniciativa del DHS que busca educar a las familias de Filadelfia sobre los peligros de la obesidad infantil, sobretodo porque la epidemia de la gordura estadounidense ya se está haciendo notar en varias zonas de la ciudad.

El Departamento de Salud Pública de la ciudad reportó en 2010 los nuevos números relacionados con la obesidad entre los residentes de Filadelfia.

Y aparentemente los filadelfianos no han cuidado mucho su talla, ya que se encontró que el 64 por ciento de los adultos y el 57 por ciento de los niños, entre 6 y 11 años, tienen sobrepeso o son obesos. 

Aun peor es conocer que en el norte de Filadelfia, casi el 70 por ciento de los niños sufren de este grave problema.

Para la comisionada del DHS, Anne Marie Ambrose, ahora es el momento de tomar una acción estratégica para colaborar con la comunidad. "La obesidad se puede convertir en un problema que afecta el bienestar y la seguridad de los menores, un ejemplo claro es la proliferación de la diabetes que incluso puede poner en riesgo hasta la vida", dijo Ambrose.

El doctor Mallya comentó que el estilo de vida de los niños en la actualidad también influye enormemente. "Un factor es el incremento de la actividad sedentaria, no solamente el televisor y los video juegos, también  las muchas horas del uso de la computadora. A veces incluso los barrios son inseguros y los padres no les permiten salir a la calle".

Para mala suerte de los latinos, los niveles de pobreza comunmente están relacionados a la proliferación de la obesidad. 

NCLR encontró que un hogar de bajos recursos impide a las familias comer bien, las infraestructuras débiles en las comunidades complican el acceso a los alimentos nutritivos y la falta de transporte adecuado implica que las familias inviertan dinero y tiempo extra para adquirir comida saludable.

En Filadelfia, solo uno de cada 10 hogares latinos tiene un ingreso mayor a los $75.000 al año. Cerca de 40 por ciento vive en la pobreza, en comparación con el 25 por ciento del resto de la ciudad.

En una área que en la que los latinos superan a los afroamericanos es en obesidad infantil, aunque por muy poco, ya que el 32 por ciento de los menores hipanos son obesos, en comparación con el 31 por ciento de los niños afroamericanos.

"Esta epidemia es claramente un problema para la salud pública, que afectará la productividad de estos niños cuando se conviertan en adultos. Se ha dicho que esta generación pueda vivir menos años que sus padres debido a las enfermedades realcionadas con el sobrepeso", agregó Mallya. 

Expertos aseguran que la gordura es un factor determinante en varios tipos de cáncer y en la diabetes tipo 2. La diabetes, junto al uso del tabaco, es la principal causa de muerte en Filadelfia.

Con el siglo XXI han llegado nuevas evoluciones, una de ellas es referente a la diabetes tipo 2, que en el pasado solo se diagnosticaba en adultos mayores de 40 años. Hoy se puede diagnosticar en niños y adolescentes.

"Creo que el problema de la diabetes es uno que realmente resuena en nuestra comunidad, existe tanta gente que tiene una hermana o un tío con este padecimiento y luego es severamente afectado por el", dijo Mallya.

Su enfoque como director de Política y Planeación es descubrir como se puede equipar a la población para tomar decisiones saludables de una forma accesible. Un ejemplo de esto es la disponiblidad de estampillas de comida que permite a personas de bajos recursos costear sus alimentos de forma gratuita.

Mallya agregó que cambiar los hábitos diarios de alimentación y actividad física puede convertirse en un reto enorme. "La gente que quiere perder peso debe tener una perspectiva a largo plazo, no puede esperar que el cambio ocurrira en un solo día o semana, y debe prepararse para intentarlo muchas veces".

También sugirió decidirse a ser más saludable en famila y no individualmente, ya que las conductas y las actividades en la demás gente tiene una gran influencia en nosotros.

Al final del día, pensar un poco más en lo que comemos y que le damos a nuestros hijos, no parece una idea tan fútil. Más si es la propia vida la que está en juego.

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