Rubén Rovelo es la cara de una nueva generación de pilotos mexicanos que busca entrar en la elite del mundo de las carreras de autos de la serie Nascar estadounidense.

Comenzó hace 13 años corriendo en "karts" y ahora lo hace con éxito en la Nascar Corona Series, la más importante categoría de carreras de autos de serie en México, donde lucha por hacerse con el campeonato de este año.

Pero su gran objetivo, como el de sus compañeros, está puesto en la Sprint Cup de Estados Unidos, la meca del competido y lucrativo mundo del volante.

Con la reciente competición en el óvalo de Fontana en California, quedó claro que este deporte quiere recuperar sus niveles pasados de asistencia y que ha pensado en los latinos como parte de su estrategia para lograrlo.

De acuerdo con los organizadores de Nascar, se estima que durante toda la temporada de 2010 la asistencia media a cada una de las 19 carreras más importantes de las pistas nacionales ha sido de casi cien mil personas, con un número mayor de participación de hispanos.

"Nascar es consciente de que hay una comunidad latina muy grande y quiere tenerles contentos. Con los hispanos la gente se interesa más porque se identifica con el piloto", señaló Rovelo.

Y es que detrás del colombiano Juan Pablo Montoya y otras grandes figuras que ya han triunfado en Estados Unidos, existe un enorme contingente de jóvenes pilotos que tienen sus ojos puestos en este mercado, en el que Nascar maneja dos mil carreras en 124 pistas en Estados Unidos, Canadá y México.

"La afición ha ido en aumento con al apoyo de los medios -soy el sexto piloto mexicano en intentar correr en la Sprint, tras Toño Pérez, Rubén Pardo, Carlos Pardo, Rogelio López, Germán Quiroga- y gracias a la comunidad latina estamos teniendo esta oportunidad. La manera de devolverles eso es con buenos resultados y demostrando que los latinos podemos hacer las cosas bien", explicó el joven piloto.

Nascar quiere seguir estando dentro de la elite de los eventos deportivos, que ha colocado a este deporte como el segundo en audiencia televisiva detrás del fútbol y por delante del baloncesto o el béisbol.

"La Nascar Corona Series lleva casi cuatro años en México y es la base para que los pilotos mexicanos puedan venir a participar aquí. Los coches son más ligeros, pesan casi la mitad y tienen 450 caballos de fuerza, mientras que aquí son 850, pero la finalidad es enseñarles (a los pilotos) lo que es correr en Nascar, con las mismas reglas y los mismos óvalos", agregó.

Según el competidor del Telmex Chivas Racing Team, sus objetivos a corto plazo pasan por lograr el campeonato mexicano -en donde actualmente ocupa un cuarto lugar- y buscar un lugar de privilegio en la K&N Pro Series, categoría menor dentro del circuito americano desde donde quiere saltar a la Sprint Cup.

"Tengo la experiencia y la capacidad para conducir los coches así como el apoyo de mis patrocinadores. Hay que buscar la oportunidad de crecer y correr en la Sprint Cup en unos años", añadió Rovelo, quien intenta emular los triunfos de su héroe, el piloto americano Jimmie Johnson, cuatro veces campeón de la Sprint Cup y un mito en el mundo de este deporte.

"Es un piloto excepcional que ha logrado cosas muy importantes. Ha trabajado muy fuerte y es muy inteligente, ya que muchas veces gana las carreras no por ser el más rápido sino por ser el que mejor las planea", concluyó. 

Spanish
Main Topic: 
Plain Text Author: 
Andrea Vega / Redacción AL DÍA